Gustavo Castillo Ramírez, ejemplo de fortaleza

Es, sin duda, un guerrero del deporte oaxaqueño.

Gustavo Castillo tenía 18 años de edad cuando el cáncer atacó su pierna derecha y la única opción fue amputar la extremidad inferior. Momento de dolor del alma, de un largo proceso de aceptación y adaptación.

Pero hoy, ha dejado ese capítulo atrás y con una fortaleza ejemplar e impresionante es de los más representativos talentos del deporte adaptado en Oaxaca, lo cual confirmó al ganar con autoridad la medalla de oro en la Paralimpiada Nacional 2019.

Fue un marzo del 2017 cuando agravó, en ese entonces sintió una pequeña bola que le molestó cuando corría, ya que siempre ha sido un amante del ejercicio, incluso, era un disciplinado usuario de pesas en el gimnasio.

Ahora, con 21 años de edad, comparte con Xtremo Deportes aquel difícil momento de su vida y de la importancia de que no existen barreras para alcanzar nuestros sueños.

LA AMPUTACIÓN

“Todo comenzó como una “bolita” cuando iba corriendo, se fracturó el hueso; en principio se me trató como una simple fractura, realizaron la cirugía pero el hueso no pegaba y apareció otra bola, la cual fue creciendo hasta el punto de que era insoportable el dolor. Fue cuando no hubo más remedio que la amputación”, recuerda.

Gustavo cursaba en ese entonces el nivel bachillerato.

Sin duda, fue una dura etapa por la que atravesó. Afortunadamente apareció esa especie de ángel para ayudarlo en este momento de su vida, su tío Miguel Ángel Morgan Jiménez, quien lo ayudó a fortalecerse en el aspecto mental y en todos los sentidos en este difícil proceso.

Después de la amputación, siguieron tres difíciles meses de quimioterapia.

“No tenías ganas de nada,  subí mucho de peso. Pero el apoyo de mi tío fue sustancial. Y un día acepté de que era cierto, que nadie iba a hacer las cosas por mí y que tenía que recobrar la fuerza para seguir adelante en la vida. El apoyo de mi familia y amigos fue muy importante. Y decidí ver el lado positivo y continuar”, comparte el ahora campeón nacional de powerlifting.

LLEGA EL DEPORTE

Gustavo llegó al deporte gracias a otra persona casi enviada del cielo, el árbitro de basquetbol Diego Bornios, quien sanciona oficialmente eventos nacionales e internacionales de baloncesto sobre silla de ruedas, a quien había conocido cuando acudía a entrenar pesas al gimnasio.

Fue Bornios quien lo presentó con la entrenadora y multimedallista paralímpica, panamericana y mundial, Laura Cerero Gabriel, en la Unidad Deportiva del Sistema DIF Estatal.

Al haber tenido antes un gran contacto con el trabajo de pesas, Castillo Ramírez encontró en el power lifting otra gran motivación y adoptó la rígida disciplina en los entrenamientos y en la dieta, para asimilar la técnica y estar en las mejores condiciones para competir.

BRILLANTE DEBUT

Así, su debut en un evento oficial fue en la Paralimpiada Nacional 2019, donde lució imponente en la tarima en la competencia de la categoría juvenil hasta 88 kilos, en la cual realizó un levantamiento de 91 kilogramos, para adjudicarse la medalla de oro.

“Laura Cerero me preguntó si quería participar y sin dudar le respondí que sí y me preparé casi nueve meses con mucha dedicación y gracias a Dios nos fue muy bien en Manzanillo, Colima-sede de la Paralimpiada Nacional 2019-”, relata contento y satisfecho por tal desempeño.

RETOS Y SUEÑOS

Para Gustavo Castillo, el deporte es uno de sus más grandes impulsos en la vida. Recientemente recibió el apoyo de una prótesis y está comenzando a adaptarse a ello.

El siguiente reto en la mita es la calificación a unos Juegos Parapanamericanos pero su más grande sueño es representar a México en Juegos Paralímpicos, por lo que irá paso a paso en el camino hacia este gran anhelo.

Se adapta en casa

El pesista originario de la ciudad de Oaxaca y avecindado de la Agencia Municipal de Santa Rosa había sido convocado para abril a concentración con preselección nacional en el Centro Paralímpico Mexicano (Cepamex); sin embargo, ante las medidas de prevención que originaron el cierre de este espacio, se encuentra suspendida.

Pero durante la cuarentena adapta su área de preparación para realizar algo de entrenamiento en casa y no perder del todo el ritmo.

BUSCA BECA

Luego de recuperarse por la amputación, Gustavo Castillo concluyó el bachillerato en el sistema abierto y dentro de sus expectativas en el aspecto académico, está cursar la carrera de nutrición para apoyar a otras personas con cáncer en el aspecto de la alimentación, y para ello espera poder encontrar el apoyo de una beca y realizar sus estudios universitarios.

Gustavo, menor de una familia compuesta por cuatro hermanos, heredó el poder de héroe de su madre, Apolonia Ramírez Ruiz, ya que ella es quien lo ha sacado adelante, porque él no ha tenido la figura paterna en su hogar desde que era niño.

EL MENSAJE

En el mensaje que Gustavo Castillo deja a los jóvenes, acentúa:

“Que persigan sus sueños. A pesar de las adversidades que se le presenten, no deben persistir; todo el tiempo hay que ver el lado bueno a la vida y valorarla porque en cualquier momento se nos puede ir, yo con el cáncer lo descubrí porque estuve a punto de morir, entonces es importante siempre estar con la mente positiva”.

FUENTE DE INSPIRACIÓN

Y si hay una fuente de motivación para su carrera deportiva, es precisamente su entrenadora Laura Cerero. Sus históricos alcances de ella lo inspiran a conquistar las más grandes victorias también en el renglón nacional e internacional.