Arrebata coronavirus trabajo a artesanos de Juchitán

JUCHITÁN, Oax.- Mayo es su mes de más trabajo. Llega a utilizar a una cuadrilla de 15 personas para arreglar los carros alegóricos de los convites de flores principalmente en esta última semana del quinto mes del año.

Con más de treinta años en este oficio, Antonio Luis Aquino vuelve a quedar sin trabajo; en 2018 fue por el terremoto, en este 2020 por el COVID-19.

En su casa tiene en su almacén tres cuartos con las estructuras de los diseños que ofrece a sus clientes, pero las figuras de piñas, de sirenas, de carretas con sus bueyes, de jicalpextles no salieron a las calles adornados con papeles relucientes, pintados con toda la flora inimaginable por las calles.

Cuando había apalabrado varios trabajos para distintas capitanas y reinas de las velas, tanto de la ciudad como de los pueblos aledaños e incluso había adelantado el trabajo, se canceló todo por la contingencia sanitaria originada por el COVID-19.

El arreglo de los carros alegóricos era un trabajo de contados artesanos, actualmente pululan en distintas partes de la ciudad más de una docena de personas que se dedican a embellecer los carros alegóricos, en su mayor parte son muxe’s las que se identifica con esta labor artística, que se han visto afectados por el silencio de las fiestas en este año.

"Pedrada", el artista

En la Séptima Sección, uno de los más conocidos exponentes de este arte es Pedro Toledo Pineda, conocido en su barrio como “Pedrada”, quien cumple con los más exigentes en hacer realidad la imaginación, incluso logra que algunas de sus creaciones que embellece parecieran por momentos suspendidos en el aire al materializar una carreta jalada por caballos alados.

Pintor a la altura de los que presumen de artistas y atiborran de murales las paredes en las calles, Pedro es un artista sui géneris, no duda en intervenir con bellas flores un traje regional o cualquier prenda de fiesta, realizar un estandarte tradicional dedicado a un santo piadoso o el arreglo para la presentación de una mesa de honor de una fiesta.

Sus manos enfrentan el reto de llenar de flores tradicionales istmeñas como el “Luto a Juárez”, flor roja de pétalos ardientes hasta viriles alcatraces el vestido de un carro alegórico que desfilará triunfante una tarde por las calles de la ciudad para luego ser desechados, sus mayores logros artísticos son efímeros.

Fiestas canceladas

De sus múltiples oficios todos relacionas con la fiesta y la festividad se han cancelado, no hay un solo torno por hacer para un XV años mucho menos un trabajo de varios días para coronar las velas de mayo, no hay trabajo y sólo le queda esperar al próximo año, mientras tanto no tiene otro medio de sustento.

Su trabajo requiere la mano y los servicios de otros, primeramente varios ayudantes, los dueños de los camiones, floreras y por supuesto todo el material que se adquiere en distintos negocios desde papelerías hasta locales de pinturas.

El oficio más vistoso que pinta un traje para la vela, arregla el trono de una reina y su carro alegórico, coloca los adornos de la vela, y autor de los más hermosos cortejos, están recluidos en su casa junto con sus varios talentos.