Comunicación con las plantas

Ciertamente las plantas tienen capacidades sensoriales y procesos mentales, incluso algunos superiores a los de los seres humanos, como por ejemplo la capacidad para leer la mente.

Por tal motivo, no tenga miedo de hablar con ellas, cuidarlas y mimarlas. Ellas son seres vivos que sienten, piensan y sufren si no les prestamos la atención necesaria.

Aunque las plantas no tienen cerebro ni sistemas nerviosos observados en otros organismos, pero tienen sistemas alternativos; por ejemplo, algunos integrados por vías bien formadas que pueden transmitir información en forma de señales eléctricas.

Asimismo, las plantas pueden repeler insectos produciendo sustancias que a estos no les gustan, pueden comunicarse entre ellas por sonidos y también hacen matemáticas para calcular cómo sobrevivir, sobre todo bajo situaciones adversas provocadas por el hombre.

Las plantas aportan numerosos beneficios a la salud humana, ya que son una fuente pura de oxígeno. Este elemento vital para vivir lo emiten durante el día, a la vez que absorben el dióxido de carbono existente en el aire. Asimismo, las plantas regulan la humedad del aire, brindando uno más puro y sano, tanto para nuestras vías respiratorias como para nuestra piel y contribuyen a la estabilidad del clima

Pero no solo eso, también aportan importantes beneficios a nuestra salud mental y reducen el estrés y alivian la depresión.

Ninguno de nosotros debería privarse de gozar de plantas en el ambiente para crear un planeta más verde, con oxígeno limpio y libre de gases nocivos.

Por otro lado, ahora sabemos que las plantas no son organismos simples e inertes, sino que necesitan de nuestros cuidados para vivir, a la vez que nosotros también precisamos de ellas. Esta simbiosis indica que inevitablemente nuestra existencia presente y futura está fuertemente ligada a la de ellas, como fue desde el comienzo de los tiempos.