Los modelos educativos después de la pandemia

A todos nos urge que nuestros niños vuelvan a clases y por supuesto a nosotros nos apremia el regreso a los trabajos y la apertura de los negocios, es decir, el regreso a lo que considerábamos normal.

Este virus nos hizo hacer una pausa y por lo pronto quedarnos en nuestros domicilios. Sin embargo, la realidad económica tarde o temprano nos obligará a salir de este encierro y encarar al mundo de manera diferente, tomando en cuenta precauciones que antes eran innecesarias o que tal vez nunca pensamos fueran a instalarse.

Poco a poco vamos notando la impaciencia de las personas por volver a los trabajos, los ahorros comienzan a escasear y tarde o temprano se agotarán. Y con ello la paciencia y el encierro de muchos.

Hablemos hoy de la escuela, en otra ocasión podremos hablar de museos y cines. Y sobre todo de lo que se denomina La Nueva Escuela o la escuela Post-Covid.

El virus no ha desaparecido y cuando volvamos seguramente seguirán existiendo casos, con el tiempo se generará la denominada inmunidad de rebaño, aunque yo espero que la vacuna ansiada llegue antes.

Una posibilidad es que los alumnos regresarán en un principio en horarios restringidos o solo ciertos días. El problema es lograr abarcar los contenidos mínimos estipulados. Si ya de por sí traemos una media educativa baja, esto podría retrasar más el acceso a la educación en nuestro país.

Un nuevo modelo implicaría hacer las cosas de manera totalmente diferente. De eso quiero hablarle hoy, de un nuevo modelo que podría instalarse rápidamente en el siguiente ciclo escolar: El aula de cabeza o El aula invertida.

¿En qué consiste? Básicamente consiste en poner a disposición del alumnado desde días antes videos cortos, donde el maestro explica en qué consistirá la clase de cierto día posterior y el alumno, en lugar de estar en una clase presencial viendo al maestro de manera tradicional, mejor accede a la clase desde antes. Es decir, cuando tenga oportunidad y tiempo para hacerlo. Hay que tomar en cuenta que el alumno vive situaciones complejas en casa, no hay suficiente equipo o bien hay varios hermanos que necesitan acceder desde la misma computadora al mismo tiempo.

Estos modelos se están llevando a cabo de manera exitosa en otros países, desde hace por lo menos diez años, inclusive en sitios sin conectividad de internet a través de la distribución de contenidos debidamente grabados y clasificados en medios digitales.

Es cierto que Oaxaca tiene un problema gravísimo de dispersión de alumnos, es cierto también que existe una brecha digital y económica muy grande, pero debemos de buscar las mejores alternativas e irlas implementando en los lugares apropiados para ello.