Migrantes piden ayuda humanitaria

Sergio García Sergio García

Decenas de migrantes en la región fronteriza de Chiapas con Guatemala solicitaron ayuda humanitaria.

Sergio García Sergio García

Decenas de migrantes en la región fronteriza de Chiapas con Guatemala solicitaron ayuda humanitaria

Tapachula.- Decenas  de migrantes en la región fronteriza de Chiapas con Guatemala solicitaron ayuda humanitaria, debido a que durante los últimos meses se han mantenido debajo de árboles en algunas colonias y sobreviviendo con los pocos recursos que les quedan.

Estás familias extranjeras deambulan por las calles, sin considerar las medidas sanitarias para no ser contagiados, debido a que priorizan sus pocos recursos para comprar algunas tortillas, frijoles, arroz y cocinar los peces y cangrejos que capturan en un arroyo cercano al albergue Belén.

En Tapachula, por la pandemia del Coronavirus, varios albergues para personas migrantes tomaron la medida de suspender temporalmente nuevos ingresos a sus instalaciones, en los últimos días del mes de marzo, esta decisión dejó desamparados a los migrantes.

El Albergue Belén, es uno de los lugares que cerró sus puertas a los migrantes, porque no tienen las condiciones sanitarias ni han recibido apoyo de los gobiernos para para albergar a tantas personas.

Alberto, uno de los migrante de origen de honduras, dio a conocer que no cuentan donde dormir, ya que la mayoría se está quedando en la maleza.

" Esta pandemia está bien difícil, porque nadie quiere darnos trabajo, por lo que solicitamos que alguna persona que nos pudiera traer algunas despensa porque la estamos pasando muy complicado".

Es ahí, donde un grupo de 30 migrantes de Centroamérica, principalmente, utiliza la sombra de un árbol de mango como refugio para pasar los días del Coronavirus, ya que, desde hace un mes les han negado el acceso al albergue.

Eduardo, otro migrante de el Salvador, indicó que ahora con el inicio de las lluvias los extranjeros pasan frío y los niños que acompañan a este grupo están en riesgo de enfermarse.

Hasta ahora, nadie los ha ayudado, sólo distraen el hambre y la desesperación de tener un lugar donde vivir con las historias que cuentan otros miembros del grupo, nadie se conocía antes, ahí lo hicieron porque son connacionales y para protegerse entre ellos.

Los migrantes improvisaron un pequeño asador con piedras y varillas para cocinar lo que pescan en el rio Cahoacán.

María Claros, originaria de honduras, comunicó que en medio de está pandemia, lo que más requieren es algunos víveres, suéteres y alimentos para afrontar está pandemia que los mantiene estancados en la zona fronteriza de tapachula.