Leonora Carrington, la icónica pintora que sobrevivió al machismo del surrealismo

Leonora Carrington (1917-2011) fue una mujer que se adelantó a su época al romper con las reglas sociales impuestas a las mujeres de la primera mitad de siglo XX: se enfrentó a la visión moralista de su familia victoriana y al machismo surrealista que la veía como musa en vez de artista. A 9 años de su fallecimiento, recordamos la obra de la pintora, escultora y escritora con un interés por la magia, el folklore y el ocultismo ha fascinado a miles de personas en todo el mundo.

Descrita, por algunos biógrafos, como rebelde y con un carácter inquebrantable, las cuales plasmó en sus decididas opiniones y en sus obras con las que desafió a las grandes figuras del surrealismo. Existen otros elementos de su vida que son clave para entender los simbolismos de sus obras.

¿Quién fue Leonora Carrington? Nació en 1917 en Lancashire, Inglaterra. Su madre Maureen Moorhead, su abuela y su nana, todas ellas inglesas y proclives a la fabulación, rodearon la infancia de Leonora Carrington de animales y de hadas debido a los relatos, leyendas e historias de criaturas del folclor de los pueblos celtas que le contaban. Sin embargo, su padre, Harold Wilde Carrington, un exitoso hombre de negocios de la industria textil, se oponía de la fantasía y los intereses artísticos de su hija. Wilde Carrington quería que Leonora encontrara un esposo y un futuro cómodo entre las altas clases sociales de Londres.

Al crecer en mundo donde las reglas sociales y morales exigían un comportamiento impecable para las mujeres, Leonora Carrington asistió a dos colegios de monjas, pero de todas las instituciones a las que iba era expulsada por ir en contra de las normas establecidas para las señoritas de esa época.

Su liberación comenzaría cuando fue enviada a estudiar en un internado en Florencia, donde tuvo un acercamiento a las obras de los grandes maestros del renacimiento italiano junto al ambiente que se vivía en aquella ciudad, los cuales le ayudarían a desarrollar su sensibilidad por la pintura.

De regreso a Reino y a pesar de las negaciones de su padre, en 1936, inició su educación como artista en la Amédée Ozenfant Academy de Londres, ahí Leonora perfeccionó sus trazos y dibujos. Durante su estancia en la academia, descubrió la obra del pintor surrealista Max Ernest, pero lo conocería más tarde en una cena y se enamoraron, lo que marcaría el quiebre final de Leonora con su familia.

A los 20 años se mudó a París con Ernst. En la ciudad francesa Leonora Carrington convivió con Andre Bretón, Salvador Dalí, Joan Miró, Man Ray, Pablo Picasso, Lee Miller y Luis Buñuel, quienes la recibieron como una de sus principales musas. Más tarde, Carrington señalaría que los surrealistas tenían ideas retrogradas sobre las mujeres al considerarlas “musas en potencia”.

Tras un año en París, Leonora Carrington escapa al sur de Francia con Ernst y se instalan en St Martin-d´Ardèche. Leonora continua con su aprendizaje, ya que Ernst le enseña técnicas como el frottage, que consiste en colocar un papel sobre un objeto, frotarlo con un lápiz, y así transferir la textura del objeto al papel. Esta y otras técnicas servían a los surrealistas como punto de partida para realizar sus obras.

Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial, Ernst fue arrestado y Leonora escapó a España. Tras sufrir de un colapso nervioso, la artista fue internada en un hospital psiquiátrico en Santander, tiempo después su familia quiso transferirla a un segundo hospital en Sudáfrica. Mientras esperaba la embarcación que la llevaría a su nuevo destino desde Lisboa, Leonora consiguió escapar de su enfermera y acudió a la embajada mexicana donde Renato Leduc, poeta y diplomático, se casó con ella para que pudiera escapar de Europa, de la guerra, y de la influencia de su padre.

 

Luego de pasar un año en Nueva York, donde Leonora se reencontró con artistas surrealistas, Carrington llegó a México en 1942 y tiempo después se divorció de Leduc. Al establecerse en tierras aztecas, la artista escribió ‘Abajo’, texto que recoge sus experiencias en el psiquiátrico de Santander.

Leonora Carrington en México

Convivió con varios surrealistas europeos que se refugiaron en México. Entre ellos estaban Wolfgang Paalen y Alice Rahon, José y Kati Horna, Benjamin Peret y Remedios Varo, quién será su íntima amiga. Trabó amistad con Edward James, quién fue uno de sus mayores coleccionistas. También se relaciona con artistas mexicanos, entre ellos Frida Kahlo, Diego Rivera, y escritores como Carlos Fuentes y Octavio Paz.

Carrington desarrolló plenamente su potencial artístico en México y forma una familia al lado del fotógrafo húngaro Emir ‘Chiki’ Weisz, con quien tuvo dos hijos, Pablo y Gabriel. Durante las décadas de los años 50 y 60 la obra de Leonora Carrington fue recibida por los mexicanos y recibió la comisión para pintar El mundo mágico de los mayas (1964), mural del Museo Nacional de Antropología.

Comprometida a sus ideales, en 1970, Carrington se unió al Movimiento de Liberación Femenina de México y produjo el poster ‘Mujeres Conciencia’. En sus últimos años, Leonora se dedicó principalmente a la escultura. Murió a los 94 años en 2011, por lo que algunos historiadores la consideran la última de los surrealistas.

Obras de Leonora Carrington

'Virginia's Fish' En ella muestra a tres personajes antropomórficos, uno con cara de simio, en una suerte de caverna luminosa; también hay un mono, un pez con pies, cuervos pequeños y un cuervo humanizado.

"Cuando Leonora Carrington estaba en España por la guerra sufrió un colapso nervioso y acabó en una institución mental, donde en medio de tratamiento médico empezó a sufrir alucinaciones; entonces ella empezó a trabajar sobre la temática de los sueños y la demencia y justamente en sus piezas se ve reflejado eso, y Virginia's fish es un ejemplo de ello", explicó la gerente del departamento de Arte Moderno y Contemporáneo de Morton Subastas, Sofía Duarte, cuando la obra fue subastada en 2017.

‘Le libre de chever’

También conocido como Libro de Cabecera, Morton Subastas describió que la temática del cuadro "es muy de su obra, se ve a una mujer leyendo, porque ella era muy entusiasta de la lectura. Podemos ver una especie de híbrido, es una mujer, pero tiene una cara en forma de almohada, pero no sabemos si es un sueño o realidad, también tiene muchos elementos que aludían a la sexualidad”. En noviembre de 2019, el cuadro inédito de Leonora Carrington fue vendido en 9.8 millones de pesos en la Subasta de Arte Latinoamericano.