Reina caos en Puente Grande; hay siete internos asesinados

GUADALAJARA, Jalisco.- Una cicatriz más sumó ayer el sistema penitenciario de Jalisco. 

Al autogobierno, déficit de custodios, sobrepoblación y la realización de convivios pese a la contingencia por COVID-19, se le agregó la muerte de siete internos en una agresión en la que reos utilizaron armas de fuego, dentro de la Comisaría de Sentenciados del penal de Puente Grande.

El reporte del ataque corrió rápidamente y decenas de policías y militares acudieron ante el riesgo que representaba un incidente así en un centro que, minutos antes, albergaba 4 mil 30 convictos.

Tras el altercado de ayer, el caos llegó afuera de la prisión. Familiares de internos querían información, pero nadie se las daba a pesar de que Reinserción Social la había prometido.

Las personas no se fueron. Ni cuando policías estatales y militares intentaron dispersarlos, ni cuando personal de la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco les ofreció hacerles llegar la lista de los afectados.

Casi 90 personas esperaron más de cinco horas para saber quiénes eran los fallecidos y heridos. 

Algunos decidieron irse cerca de las 15:00 horas, otros esperaron tras la barrera de agentes que bloquearon el acceso desde la Carretera libre a Zapotlanejo.

Dos ambulancias del Servicio Médico Forense aparecieron a las 16:30 horas y los ciudadanos pasaron el cerco y corrieron hacia el complejo.

Las rejas en la segunda aduana fueron cerradas para evitar que avanzaran, pero la gente aprovechó para, a su vez, bloquear la salida.

Finalmente, alrededor de las 18:30 horas Antonio Pérez Juárez, titular del sistema penitenciario, les prometió que podrían entrar a hacer video llamadas y que los familiares de los fallecidos o lesionados serían notificados.

Parientes de internos entraron en grupos de 10 a 20 personas al reclusorio para hacer contacto con su familiar y verificar si estuvo o no involucrado en la reyerta. Hasta el cierre de esta edición aún había personas esperando el acceso.