Ilegales, las sesiones virtuales de comisiones parlamentarias

Las sesiones virtuales plenarias y de comisiones del Congreso local, donde incluso se han declarado en sesión permanente para atender cuestiones relacionadas con la pandemia, carecen de legalidad porque no existe marco jurídico que las sustente.

Así lo señala el análisis Congresos virtuales y legalidad en pandemia de COVID-19, elaborado por la organización Visión Legislativa.

El documento precisa que se observó que catorce congresos locales: Baja California, Baja California Sur, Coahuila, Colima, Chiapas, Chihuahua, Durango, Guanajuato, Jalisco, Estado de México, Michoacán, San Luis Potosí, Sonora y Veracruz, ya reformaron su ley orgánica o reglamento interior para establecer la modalidad virtual en las sesiones del Pleno y las comisiones.

Sin embargo, los congresos locales de Oaxaca, Ciudad de México, Guerrero, Hidalgo, Nayarit, Puebla, Sinaloa, Tlaxcala y Zacatecas, que reportan sesiones virtuales de Pleno o comisiones, no cuentan con marco normativo que les otorgue legalidad.

“Se observó que el Congreso de Oaxaca tuvo sesiones plenarias y de la comisión permanente y, además, sesiones virtuales de algunas comisiones legislativas sin estar respaldadas por un marco legal. Luego, el 5 mayo del 2020, se presentó una iniciativa que busca reformar la ley orgánica y el reglamento del congreso local para que las comisiones y el pleno establezcan la modalidad virtual en sus sesiones y reuniones. Dicha iniciativa fue presentada por el diputado Noé Doroteo Castillejos”.

Piden legalidad a congresos locales

Añade que se observó que de los congresos locales que no han adecuado su ley orgánica o reglamento interior, la Ciudad de México tiene cinco iniciativas pendientes sobre el tema, Yucatán tres, Querétaro dos, y tanto Oaxaca como Puebla tienen una cada uno.

“Desde Visión Legislativa se hace un llamado permanente a los congresos locales para que actúen con legalidad en la toma de decisiones legislativas y el desarrollo de las sesiones virtuales, y funjan como contrapesos en el sistema democrático. Esto último implica que los congresos no otorguen facultades extraordinarias respecto de sus facultades de presupuesto, sin un sustento constitucional y una motivación sólida, sin que se borre con su actuar las características del Estado democrático de derecho que predomina en el país. También realizamos un llamado a que los legislativos continúen con la fiscalización de los titulares de los poderes ejecutivos. Los momentos de emergencia sanitaria no justifican la posible abdicación de facultades legislativas”.

Subraya que las legislaturas y sus órganos internos de gobierno, comités, comisiones, plenarias, deberán rendir informes puntuales del trabajo durante y después de la pandemia. La tarea de control presupuestario, fiscalización e investigación son primordiales en el equilibrio y contrapesos del poder público.