Cambiará COVID-19 a Iglesia y nación: Obispo Mixe

Después de la pandemia del coronavirus, seguramente habrá cambios significativos para todos como personas, como familias, como Iglesia Católica y como nación, afirmó el obispo de la Prelatura Mixe de María Auxiliador, Salvador Murguía Villalobos.

“Estoy convencido que no saldremos, como entramos”, asentó.

En un mensaje, el religioso sostuvo que el regreso a la normalidad anterior no estará permitido, porque sería un desprecio a los miles de personas que han muerto por el virus y una falta de solidaridad con sus familiares y amigos.

“Pero, también sería la demostración de que no hemos aprendido nada, (pues) más que una crisis, es una llamada urgente a cambiar nuestra forma de vivir en nuestra única casa común”, asentó.

Expuso que las personas necesitan aprender a sacar ventaja de todo acontecimiento de la vida por más negativo y ver con “ojos de fe” la realidad como lo pide el Evangelio.

“Aunque ha sido muy doloroso para muchas personas y familias, porque a todos duelen las pérdidas de vidas de cualquier vida humana. Creo que el momento que estamos viviendo, nos está recordando muchas cosas”, señaló.

Por esto, subrayó que todas las personas necesitan considerarse iguales, sin importar su cultura, religión, ocupación, situación financiera o fama.

“Todos estamos conectados y lo que afecta a una persona tiene un efecto en otra. Nos recuerda que las fronteras falsas que hemos puesto tienen poco valor, ya que el virus no necesita pasaporte”, agregó.

Además, resaltó que las personas deben reconocer la importancia maravillosa de la salud, porque la han despreciado comiendo productos sin nutrientes, mal elaborados y bebiendo agua contaminada con químicos y más químicos.

De esta manera, destacó que las personas tienen como labor más importante ayudarse entre todos, especialmente a mayores o enfermos.

“Decidir está en nuestras manos: podemos decidir cooperar y ayudarnos entre todos, compartir, dar, ayudar y darnos soporte entre todos o podemos elegir ser egoístas, acaparar y pensar solo en nosotros mismos”, asentó.

La sociedad –asentó– se ha vuelto materialista y en momentos de dificultad, recuerda que lo que en realidad necesita es lo esencial,  agua, comida y medicina,  en contraposición a los lujos a los que, innecesariamente, algunas veces no les damos valor.

Ante esto, dijo que esta situación puede ser el final o un nuevo comienzo, pero también puede ser un tiempo de reflexión y entendimiento, donde se aprendan de los errores, o también puede ser el comienzo de un ciclo hasta aprender la lección.

“Después de la tempestad vendrá la calma. Así es la vida, cíclica, y esta es solo una fase de este gran ciclo. No necesitamos entrar en pánico, esto también pasará”, indicó.

Murguía Villalobos dijo que si bien el coronavirus se percibe como un desastre, es necesario verlo como el gran corrector, pues está aquí para enseñar unas lecciones aparentemente olvidadas.

“Depende de nosotros aprender o no: amor, tolerancia, paciencia, solidaridad, compasión, comenzar. Ponte a pensar que ha cambiado de tu vida y que va a cambiar”, terminó.