Aumenta mendicidad en Oaxaca; 64% de la población está en la pobreza

El semáforo se detiene en rojo. Una joven se acerca a los carros boteando, pidiendo ayuda llevando al frente una pancarta. “No morimos por COVID-19, moriremos de hambre”.

Correteada por el foco amarillo parpadeando que advierte el cambio de luces de rojo a verde, la joven de no más de 25 años de edad explica brevemente: “Somos 50 familias que trabajábamos como ferieros”.

La veintena de personas que pide dinero sobre la carretera federal 190 parecieran hacer turnos sentados en el parabús. Unas 10 torean a los carros en ambos sentidos, otras esperan su turno.

Los cubrebocas ocultan sus rostros, pero los ojos reflejan tristeza. A finales de abril, las restricciones sanitarias los dejaron sin trabajo, dependían de los ingresos en la feria instalada frente al mercado zonal de Santa Rosa Panzacola en la capital del estado.

Además de obligar al confinamiento en casa, la COVID-19 arrasó con empleos, actividades económicas y agravó la mendicidad en las calles de la capital oaxaqueña.

Los cruceros poco a poco se han ido llenando de limpiaparabrisas, vendedores de dulces, personas que solicitan caridad entre el riesgo de enfermar y de morir de hambre.

En el crucero que forma Avenida Venus y Carretera Federal 190, una madre con bebé a la espalda y otros tres menores de edad ofrecen dulces. “Cómpreme uno”, pide una de las niñas de no más de 10 años de edad avanzando entre los vehículos, colocando su carita lo más cerca de la ventana. Ella sin ningún tipo de protección al contagio de COVID-19.

Hacia el primer cuadro de la ciudad, la situación no es distinta. Sentado frente a la iglesia del Carmen Bajo hay un hombre, no tiene más de 30 años y lleva a la espalda una enorme maleta. Dos perros gordos lo acompañan. Con el semáforo en rojo se acerca dibujando ademanes con las manos. Levanta el dedo índice de una mano mientras que estira la otra y deja caer la cabeza a un costado.

Dos cuadras más adelante, alguien más ofrece una figura de palma haciendo la misma expresión de caridad.

En México, Oaxaca es el tercer estado con mayor porcentaje de su población en condiciones de pobreza con un 66.4 por ciento en esta condición de acuerdo con datos de Coneval.  De 2008 a 2018, éste se incrementó al pasar de 61.8 a 66.4, incluso en 2016 alcanzó 70.4 %.

En cuanto a la población en condiciones de pobreza extrema, si bien hubo una reducción de 5.1 % en los últimos 10 años, hoy el 23.3 % de su población se ubica en esa condición, lo que lo coloca como la tercera entidad con más habitantes con carencias por debajo de la línea del bienestar.

A lo anterior hay que agregar que el 76 por ciento aún carece de acceso a la seguridad social, el 58 por ciento de servicios básicos en la vivienda y el 27 por ciento a la alimentación. Esta situación podría agravarse en lo futuro como consecuencia de la COVID-19.