Bitcoin, ethereum, litecoin… ¿qué criptomoneda comprar?

El ahorrador que desee poner a trabajar su dinero dispone de múltiples opciones a priori ahora más atractivas que nunca: el desplome del precio del crudo junto con el descubrimiento de prometedores depósitos en nuestras aguas podría facilitar la captación de fondos por parte de PEMEX y petroleras asociadas, la caída en las acciones bancarias también podría convertir a estas en objeto de interés para el inversor, al fin y al cabo si el banco es sistémico por mal que le vayan las cosas las autoridades no van a dejarle caer -¿o sí?-.
 
Pero, en otro orden de cosas, si algo crece con fuerza de tres años a esta parte es el interés por las criptomonedas. Existen opciones diferentes en el mercado dependiendo de qué es lo que busquemos hacer: comprar criptomonedas, a través de brókeres como Plus500, donde no poseeremos las criptomonedas sino que operaremos con las tendencias al alza o a la baja de sus precios a través de CFDs, o comprarlas para poseerlas y guardarlas a través de alguna exchange.
 
Nos decidamos por la opción del trading o por la compra directa los métodos y riesgos son muy distintos, y, en el caso del trading, al tratarse de productos derivados en los que se opera con apalancamiento los riesgos de grandes pérdidas de capital para el inversor son muy considerables. La elección de un bróker es una decisión personal de cada inversor que puede depender de varios factores que por supuesto habrá que investigar, pero, si tenemos aversión a la posibilidad de contraer deudas, quizá sea mejor escoger un bróker que ofrezca negative balance protection para que las pérdidas al menos no superen el depósito invertido.
 
¿Cuáles son las criptomonedas más atractivas ahora y cuáles son sus expectativas?
 
Bitcoin
 
La combinación de las palabras halving de bitcoin ha sido de las más demandadas en los buscadores de internet en los últimos meses y no es para menos.
 
Un halving, como el que se ha producido este mismo mes, es un evento que tiene la misma periodicidad que los mundiales de fútbol o las olimpiadas, y para el mundo de las criptomonedas tiene la misma repercusión que para el mundo del deporte los citados eventos, si no más. Un halving reduce el flujo de bitcoins a la mitad, haciendo mucho más costoso su minado, tanto que hay analistas que predicen que a partir de este último halving dejarán de ser los mineros los principales vendedores de bitcoin para dejar paso a las ballenas -algo que debía pasar tarde o temprano, ya que el volumen de bitcoins en circulación es mucho mayor que el volumen de bitcoins que queda por minar- que son grandes tenedores de criptomonedas y ya están multiplicando su número.
 
En los dos halvings anteriores se vivió un periodo largo de crecimiento lento, para después marcar máximos históricos hasta entonces, sin volver en ningún caso a los valores anteriores al halving. Es decir, después del halving de 2012 bitcoin no volvió a cotizar a 12 dólares, y después del halving de 2016 no volvió a cotizar a 700 dólares, que eran los precios aproximados de bitcoin en las fechas del evento.
 
Ethereum
 
La segunda criptomoneda con mayor capitalización del mercado, algo más de 21 000 millones de dólares en mayo del 2020, sigue los pasos de la criptomoneda pionera sin desviarse un ápice, si bitcoin cae, ethereum cae, si bitcoin sube, ethereum sube, las gráficas con las variaciones de los precios no son calcadas, pero se parecen muchísimo, y esto es válido para el resto de grandes criptomonedas del mercado. De hecho, de las pocas que parecen no seguir esta tendencia son las stablecoins, ancladas al precio de alguna moneda nacional, o la extraña criptomoneda venezolana, el Petro, que pasa por ser la primera criptomoneda -que son el epítome de la descentralización- creada por la administración de uno de los estados más intervencionistas del mundo.
 
Por lo tanto, si se confía en que el halving derivará en fuertes subidas de bitcoin quizá no sería ninguna locura adquirir ethereum, o si por el contrario la predicción es de desplome de precios vender los activos que se posean será la vía de actuación más inteligente.
 
Litecoin
 
Litecoin comparte algunos aspectos coincidentes con bitcoin como son el de tener un número finito de unidades de sí misma, en el caso de litecoin 84 millones y en el caso de bitcoin 21 millones, lo cual puede dar cierta seguridad a la hora de mantener su valor a largo plazo, pero que puede limitar su valor como dinero. Litecoin cotiza a una ínfima fracción de los precios de bitcoin y por lo tanto es más factible comprarlos enteros.
 
Estás tres no son las únicas criptomonedas interesantes del mercado, tenemos bitcoin cash, XRP, bitcoin SV, tether... todas con volúmenes altos de capitalización y que se comportan parecido a bitcoin, salvo en el caso de XRP, que experimenta subidas mucho menores, pero que tiene un uso más “práctico” que el resto de criptomonedas, ya que Ripple -dueña de XRP- la ha puesto al servicio de proveedores de servicios financieros, como por ejemplo las empresas de envíos de remesas transfronterizas como MoneyGram.