El mar de la pintura es infinito: Jorge Pinzón Casasbuenas

Estas letras que lees

El estudio de Jorge Pinzón.

A mi madre y a la tuya.

Jorge Pinzón Casasbuenas es un artista colombiano que ha fijado su residencia creativa en la ciudad de Oaxaca. Nació en Ibagué de Bolívar (ciudad del oeste de Colombia conocida por su patrimonio musical) en 1972.

A temprana edad descubrió y devoró la enciclopedia familiar (antes de internet se utilizaban las enciclopedias) y ahí descubrió la energía de las imágenes y el arte como camino. Desde niño anhelaba pintar, utilizaba pequeños cartones improvisados como lienzos y  aceite de cocina para realizar sus trazos; cuando eres niño, poco importan las formas, lo importante es satisfacer el deseo de crear.

Arquitecto de profesión, Jorge Pinzón dejó de lado su carrera como profesor universitario para emprender un viaje por diversas latitudes del continente (Panamá, Cuba, Estados Unidos…) y ese distanciamiento del origen potenció el deseo de la pintura como fuente de vida.

Jorge utiliza el acto de pintar (un suceso mágico y poderoso) como un búsqueda de imágenes para descubrirse a si mismo, en una experiencia personal sin pretensiones de grandeza sino de revelación.

A Oaxaca llegó por vez primera por la posibilidad de contraste de cultura; pasó varios meses en la Chinantla aprendiendo la cosmovisión de la comunidad, lo cual tuvo un gran impacto en la comprensión de sí mismo. Después de trece años de vivir en la ciudad, emprende otro gran viaje de descubrimiento al Oriente, China es el destino. Ahí obtiene un nuevo comienzo en su proceso de creación artística, tomándose la pintura más despacio.

Para ser artista hay que crear: “El proceso de transformación implica estar siempre tratando con el infinito, el arte siempre va a excederte. El arte te absorbe, el mar de la pintura es infinito”, reflexiona Pinzón tras más de veinte años dedicados a la pintura y a las artes.

Tras dos décadas creativas, la posibilidad de continuar siendo productivo sin llegar al tedio se vuelve un pensamiento recurrente; he ahí la importancia de un espíritu curioso natural, que se encuentra siempre en la búsqueda del color favorito en sus trabajos.

El arte y la vida comparten un intercambio entre los mundos de lo invisible y el mundo de la materia, el espíritu lo siente y crea la materia (el arte). Con eso en mente, al ver los trabajos de Jorge me nace la duda ¿De dónde viene una imagen? Y después de platicar con él entiendo que surgen de afinar el corazón y la mente. En su obra actual mas que resolver el misterio de la creación (encontrar el hilo negro, descubrir el agua tibia y la cerveza fía), Jorge está mas interesado en vivirlo.

 

“El proceso de transformación implica estar siempre tratando con el infinito. El arte siempre va a excederte. El arte te absorbe, el mar de la pintura es infinito”.

Jorge Pinzón Casasbuenas

 

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