Vive agonía interminable, campo oaxaqueño

LO PEOR ESTÁ POR VENIR
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Con el fin de la cuarentena no terminan los problemas para los campesinos, que tienen que lidiar con los desastres naturales del 2020.

Además de los daños en la salud, la pandemia de COVID-19 puede dar pie a una crisis alimentaria si no se refuerza el sistema agroalimentario, el cual ya se enfrenta a una emergencia por sequía grave y el pronóstico de una temporada de huracanes con riesgo de impacto mayor al habitual.

A unos días del inicio del ciclo agrícola primavera-verano 2020 el gerente del Hub Pacífico Sur del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), Jaime Leal consideró que de lo que se cultive a finales de mayo y principios de junio dependerá la disponibilidad de alimentos durante la recuperación de la pandemia por COVID-19.

Resaltó la importancia de que se implementen prácticas de agricultura sustentable como la cobertura del suelo con rastrojos que permite retener humedad aun en condiciones de sequía, la diversificación de cultivos con variedades tolerantes a calor y sequía, así como tecnologías herméticas poscosecha.

Vulnerables al COVID-19

Oaxaca, junto con Guerrero, Chiapas, Chihuahua y Yucatán figura entre las entidades que concentra más comunidades vulnerables al COVID-19 y sus efectos secundarios, como señala el Mapa de vulnerabilidad que elaboró en este año la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Estos efectos podrían ser más severos que la propia enfermedad y podrían afectar tanto a la población rural como a la urbana, ya que cualquier efecto sobre la salud y el sustento de los hogares rurales puede afectar la producción y la disponibilidad de alimentos.

Ante ello, Jaime Leal consideró que este tipo de innovaciones les permiten a los productores ser resilentes en momentos de contingencia sanitaria y superar la adversidad el representante en Oaxaca de esta institución de investigación científica que, junto con colaboradores, desarrolla y valida las innovaciones que después adoptan los productores.

Los diversos retos que de manera local enfrenta la agricultura, incluidos los cercos sanitarios y el cierre de mercados fijos y semifijos, los técnicos del CIMMYT han necesitado buscan nuevas formas de seguir desarrollando capacidades en los productores.

“Lo que estamos haciendo son pequeños videos que se comparten vía Whatsapp con los productores con temas de poscosecha porque la siembra viene en unos días y ahorita las actividades consisten en desgranar y almacenar los granos del ciclo pasado”, explicó también Yashim Reyes, técnica certificada en Agricultura Sustentable por el CIMMYT.

Pérdidas del 40%

Sylvanus Odjo, científico del CIMMYT y especialista en poscosecha, advierte que las pérdidas durante el almacenamiento y conservación de granos pueden ser de hasta 40 por ciento.

La implementación de tecnologías herméticas, como los silos metálicos y las bolsas plásticas herméticas, son opciones accesibles para que los pequeños productores en Oaxaca no pierdan sus cosechas.

Aunque por el momento no es posible visitar la plataforma poscosecha instalada en marzo pasado en San Pedro Pochutla ni las parcelas demostrativas instaladas en diversos municipios, los técnicos del CIMMYT confían en que los productores lograrán un buen ciclo primavera-verano 2020.

“Se han tenido que cancelar actividades como los diagnósticos de parcela por las restricciones de acceso a las comunidades”, expresó Omar Sanchez, técnico colaborador del CIMMYT e integrante de la Sociedad Agroecológica de la Costa.

Ante la reducción de los espacios de comercialización, los productores se enfrentan a la disposición de insumos y la disminución de su poder adquisitivo, junto con los efectos del cambio climático.

 

“Se han tenido que cancelar actividades como los diagnósticos de parcela por las restricciones de acceso a las comunidades”.

Omar Sanchez

Técnico del CIMMYT

 

Maíz

México es uno de los principales consumidores de maíz en el mundo. De acuerdo con la Secretaría de Agricultura, el mexicano come, en promedio, 149 kilos al año, principalmente en tortillas hechas con maíz blanco.

La ley declara a la protección del maíz nativo, su producción, comercialización y consumo como una obligación del Estado para garantizar el derecho a la alimentación.

Café

Durante el ciclo 2008-2009, México registró una producción de café cereza de un millón 437 mil toneladas, luego este volumen se fue reduciendo y 10 años después no ha podido lograr su recuperación de manera significativa.

 

En el estado

500,000 hectáreas de temporal para el cultivo de maíz y frijol
180,000 productores que se dedican al cultivo de granos básicos