Areli Aquino Sosa, una gladiadora triunfadora

Areli Aquino Sosa fue no sólo una gladiadora triunfal en la lucha olímpica, también lo ha sido de la vida fuera del círculo de competencia, ya que es de las deportistas de Oaxaca que gracias a la práctica del deporte han logrado el gran sueño de cursar una carrera académica profesional.

La multimedallista de Olimpiada Nacional Infantil y Juvenil ( ahora Juegos Nacionales Conade) para Oaxaca, así como de Universiada Nacional, actualmente cuenta con la Maestría en Educación Física y trabaja en Ciudad Juárez en la Clínica de Terapia y Rehabilitación Be-Taping.

Pero sus alcances han sido precisamente gracias a la lucha, disciplina en la que tras representar de forma brillante a Oaxaca en ON, cursó la carrera en el Centro Regional de Educación Normal de Oaxaca (CRENO).

Y luego, precisamente por su gran desempeño en las luchas asociadas, recibió la oferta de una beca para efectuar dicha maestría en la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH).

Por supuesto, Areli plasmó en Universiada Nacional su gran determinación, talento y alto nivel competitivo, ya que conquistó oro para ambas instituciones de educación superior durante su etapa en cada una de éstas.

Esto, por supuesto, es un logro de gran realce tomando en consideración la gran exigencia que representa participar en el máximo evento deportivo estudiantil universitario en el país, ya que concentra a atletas de categoría elite o primera fuerza, incluso varios de ellos, seleccionados nacionales.

LA MEJOR “LLAVE” DEL TRIUNFO

La hoy maestra de educación física, de 25 años de edad, ya no está activa en la lucha olímpica ante el tiempo que requiere en su actividad laboral.

Sin embargo, este duro deporte de contacto, le ha dejado un saldo ampliamente positivo en su vida en general.

“La lucha es mi vida, creo que no podría definirme sin un momento que no la incluya. Mis Más grandes amigos los conocí en este deporte; además, conocí casi todo el país gracias a esta disciplina.

“Así también, pude recibir una beca, conocí a mi novio, con quien pienso compartir toda mi vida porque también practica esta especialidad.

“La lucha me cambió la forma de pensar, me dio valores, me formó como persona, me dio nombre y apellido. Definirla en unas cuantas palabras resulta imposible. Una vez que eres luchador, todo en la vida es más fácil”, acentúa la notable ex gladiadora oaxaqueña.