Plasman artistas momentos que trascendieron

GUADALAJARA, Jalisco.- Dolor, enfermedad, peste y muerte han acompañado a la humanidad a lo largo de la historia y el mundo del arte ha estado ahí para documentarlo, para ponerle colores al sufrimiento y trazar las líneas de la desesperación en tiempos de calamidad.

Artistas fundamentales para la historia del arte han dejado un legado plástico invaluable para no olvidar la fragilidad de la vida, así como recordar que la existencia pende de un hilo desde el inicio de los tiempos.

"Esta situación nos está enfrentando a todos con nuestra propia muerte, con la muerte de la gente que queremos, esto nos puede matar, creo que toda esta ansiedad que ahora se siente por la pandemia del coronavirus se ha reflejado a lo largo de la historia del arte, lo que ahora estamos pasando también quedará documentada por distintos artistas, algunos ya lo están haciendo, otros tardarán en digerirlo, pero también lo abordarán", considera la artista Diana Martín.

Ejemplifica que obras representativas de estos escenarios apocalípticos los han delineado autores como Pieter Bruegel con piezas como "El Triunfo de la Muerte", pincelada entre 1562 y 1563, y que hace una reflexión pictórica sobre la muerte a gran escala, con tropas de esqueletos que arrasan con la poca vida que todavía respira.

Francisco de Goya también dedicó parte de su trabajo a registrar los efectos de la guerra, la violencia y la peste. Su obra "Hospital de Apestados", producida entre 1808 y 1810, refleja, en plena oscuridad los dolorosos estragos de una epidemia.

Gustav Klimt, el reconocido pintor austriaco autor de "El Beso", vivió la tragedia en carne propia. En 1918, la fiebre española azotó Europa y se llevó 20 millones de muertos, entre ellos al famoso artista, quien dejó de respirar a los 55 años, aunque su sufrimiento y deterioro fueron registrados por su discípulo Egon Schiele, quien también padeció los dolorosos efectos de esa pandemia.

Schiele, de apenas 28 años, también pinceló los gestos de dolor de su esposa Edith, provocados por esta enfermedad, que los mató con apenas tres días de diferencia.

El que también documentó los efectos de esta peste en su cuerpo fue Edvard Munch. El artista se contagió de fiebre española también a los 55 años, pero a diferencia de Klimt, sobrevivió para convertirse en uno de los más célebres artistas de Noruega.