"Todos los días son para festejar la danza": Rolando Beattie

“Días de la danza son todos, porque despierto construyendo cosas con mi cuerpo y me duermo asimismo”, sostiene Rolando Beattie, el artista escénico mexicano afincado en Oaxaca y que ha contribuido constantemente a sumar y fortalecer la danza en la ciudad. Es fundador, también, de un centro que cumple este 2020, 21 años como espacio independiente para las artes escénicas: la Casa de los Teatros.

Para el creador, la danza se celebra todos los días, con el entrenamiento, la exploración, la investigación, el ejercicio, la entrega. Y esto lo saben los integrantes del ensamble que lleva su nombre, quienes desde hace 15 años, con el membrete de agrupación, pero con más años realizando proyectos juntos, como: Julio Castellanos y Carla Pais, ejercen todos los días su derecho a bailar. En la actualidad, son siete bailarines de base y tres residentes los que pertenecen al Rolando Beattie Ensamble.

La danza -sostiene el director, coreógrafo y bailarín-, es escribir con el cuerpo. Los bailarines tienen la capacidad de abrir una puerta en el imaginario de los espectadores y abonar a su historia de vida.

Desde hace casi cuatro décadas, el artista escénico habita Oaxaca y propone, desde el espacio que fundó, la Casa de los Teatros, puestas en escena que sacuden los sentidos y agitan la reflexión.

La danza itinerante

Uno de los proyectos más generosos que han ofrecido los bailarines, como ensamble, a la sociedad oaxaqueña, tiene que ver con hacer llegar la danza a quienes no han tenido oportunidad de conocerla, ya sea porque nunca han pisado un teatro o porque no existan este tipo de propuestas o espacios en su comunidad. Se trata del ahora titulado Transeúntes, la segunda fase del proyecto itinerante de danza pública, que es la continuación de Ciudad tomada.

Desde 2013, el Rolando Beattie Ensamble ha ofrecido más de 200 funciones en mercados, plazas públicas, supermercados, camellones y banquetas. “Con estas propuestas de danza tomamos por asalto a los espacios públicos, durante poco más de siete años. Ha sido un proyecto por demás generoso, porque nos ha permitido tener un vínculo directo con las personas que no suelen asistir al teatro o con las que nunca han asistido a uno; pero a través de estas intervenciones podemos compartir nuestra poética con estas personas”, comparte vía telefónica.

Rolando Beattie acota que a la vuelta de los años se ha vuelto fundamental y medular realizar este tipo de propuestas: “Nos parece que es una forma directa de incidir en muchos espectadores. Los hemos hecho en todos lados, porque la estructura de la pieza es muy noble; tanto, que nos ha permitido adecuarnos a todos los espacios”.

Y aclara que aunque en términos formales no es una coreografía estructurada de principio a fin, sí representa una serie de pequeñas piezas que se ensamblan a partir de puentes itinerantes libres, para compartir un ejercicio que les permite ejecutar un lenguaje desarrollado durante muchos años, en el que a cada uno de los bailarines los ha hecho capaces de dominar una habilidad enorme para interactuar con el público.

En este confinamiento, ellos no se han detenido. Siguen preparando lo que serán las siguientes acciones. Beattie aseguró que Transeúntes dará funciones en línea desde casa, el próximo mes de mayo y volverán con una producción en video que será una sorpresa para el público.