Juan Manuel Jarquín y su vida en la bici

Juan Manuel Jarquín sincroniza su radio de pilas para escuchar la narración de la carrera de bicicletas.

Desde los diez años de edad se aficionó al ciclismo. Su ídolo y referente, el ejuteco Pedro Martínez, quien era el mejor de la época.

Al paso de los años, Juan Manuel hizo realidad el sueño de niño y llegó a ser de los mejores exponentes de la entidad.

Ya retirado del ciclismo de alta exigencia, dijo que el ciclismo es de los deportes más exigentes, porque todos tus sentidos se activan a tope.

El originario de la población de Santa María El Tule, municipio ubicado a diez kilómetros de la capital oaxaqueña, recordó que se inició en este deporte por casualidad, pues “a mis 10 años admiraba al ciclista oaxaqueño Pedro Martínez, y cuando pasaba aquí la ciclista que iba al Portillo San Dionicio, acudía al parque para verlos pasar, siempre cargando mi radio y escuchando la transmisión”.

Pero aclara que antes que la bicicleta, fue un apasionado del atletismo, le gustaba subir el cerro, correr por los senderos, y con ello se sentía más que satisfecho, pues el ciclismo es un deporte caro, pues no todos tienen la oportunidad de comprar una bici.

La peregrinación a Juquila, en bici

Pero cuando cumplió 19 años, lo invitaron en peregrinación en bicicleta hacia Juquila, y para eso tenía que hacer un poco de condición.

Tras el retorno de la peregrinación experimentó en el trayecto sensaciones únicas en los ascensos, en los que siempre dejaba al grupo.

Un año después ingresa al ciclismo de competencia, en la hoy desaparecida categoría de turismeros, y con la bicicleta con la que había ido a Juquila.

Sin embargo, repentinamente decide alejarse y parar su caballo de acero por dos años, lapso en el que se dedicó a hacerse de su patrimonio; entró a trabajar al Seguro Social y además atendía una carnicería.

Se integra al equipo Mayordomo

Después volvió al ciclismo, corriendo como libre en la máxima categoría bajo el patrocinio de una marca de mezcal, a quien representó pro espacio de 6 meses, para integrarse al equipo Chocolate Mayordomo.

“Este fue mi primer equipo, y con el que tuve la fortuna de salir fuera del estado, cosa que ni en sueños lo había pensado”, exclamó.

Fue una época muy bella —añoró— y que nunca la voy a olvidar y si volviera a nacer sería de nueva cuenta ciclista, solo que esta vez con más ambición.

Dijo estar agradecido con su deporte, ya que gracias a él viajó en avión y se hospedó en los mejores hoteles, disfrutó de buena comida, y sobre todo experimentar algo diferente a lo que se vive en una comunidad.

No cabe duda que la alimentación cambia el rendimiento, “porque no es lo mismo irse a entrenar con un café y un pan en el estómago, a que te desayunes con yogur con frutas y pan tostado con mermelada”.

“En Oaxaca tuve muchos triunfos dentro de las carreras dominicales, pero ya a nivel nacional, me tocó hacer ‘talacha’, ya que en Mayordomo venían como jefes de filas, el colombiano Omar Trompa, así como Eduardo Graciano.

“A nosotros nos tocaba trabajar para ellos; pero la alegría que me causa es que ganamos una carrera en Santa Rita, Mazatlán, Sinaloa, en el año 2002”, recordó.

Al final de esta competencia ya debajo de la bicicleta, llegó Graciano y me abrazó, para a la vez decirme ‘ahora hiciste tú trabajo como yo no lo esperaba, y eso nos valió el triunfo’.

Momento del retiro

A casi dos décadas de correr sobre la bici, decide poner un alto, sobre todo, obligado por el conflicto que se vivió en el ciclismo, donde los únicos que salen “raspados” son los competidores.

“Me gustaría ver que este deporte volviera a hacer de amigos y no estarse peleando, porque ello sólo viene a perjudicar al ciclismo local”, apuntó.

Otro motivo de mi adiós del ciclismo activo, fue por haberse presentado la oportunidad de tomar cargo en mi municipio El Tule, donde fui postulado director de deportes, situación que se conjugó con el haber formado también parte del Sindicato del Seguro Social.

Para finalizar la entrevista, Juan  Manuel agregó: “A mí se me dio la fortuna de destacar un poquito, y no lo digo con un ego alzado, sino que lo digo, porque simplemente se me dio”.

A pesar de estar alejado de la competencia, Juan Manuel Jarquín sigue de cerca las competencias a través de las redes sociales, pues un apasionado del deporte nunca deja de ser ciclista.