Violencia familiar puede crecer con cuarentena advierte activista

Carlos Díaz VázquezCarlos Díaz Vázquez

Permanecer en casa obedeciendo las recomendaciones de las autoridades sanitarias para prevenir la infección de COVID-19, podría representar para muchas mujeres víctimas de violencia familiar un riesgo latente, consideró la activista feminista, Karen Dian

Permanecer en casa obedeciendo las recomendaciones de las autoridades sanitarias para prevenir la infección de COVID-19, podría representar para muchas mujeres víctimas de violencia familiar un riesgo latente, consideró  la activista feminista, Karen Dianne Padilla.

Destacó  que convivir más tiempo con su agresor las coloca en una situación incómoda y bajo  un riesgo mayor, por lo cual  las autoridades deberán analizar y estar al pendiente para que esa situación no se acentúe.

"La situación se complica si vemos que algunas empresas suspendieron labores sin goce de sueldo a sus trabajadoras, eso volvería dependientes a las mujeres de sus parejas, lo que las llevaría a aguantar agresiones de diversos tipos" mencionó.

Este tipo  de fenómeno  podría  vivirse en varios municipios de la entidad especialmente en aquellos donde se ha declarado alerta de género. La capital estado  por ser la más grande en su población  podría darse este fenómeno, indicó.

"Es toda una situación, pues estar en confinamiento en casa puede llevar a la restricción de salidas de las mujeres, aunque sea sólo para ir a comprar víveres, incluso los agresores podrían tener mayor control en el uso del teléfono de sus víctimas"  mencionó  la activista.

El hecho que el agresor tenga mayor  control del dispositivo  móvil  hace más complicado que las víctimas  puedan realizar sus denuncias  o  que los colectivos de defensas puedan realizar las intervenciones y atender el fenómeno, señaló.

"Sin duda habrá agresiones de las que no nos vamos a enterar hasta dentro de un mes o dos meses, cuando todo regrese a la normalidad; hasta entonces  se comenzarán a dar las denuncias" mencionó Padilla.

Con la suspensión de actividades no esenciales en todas las dependencias gubernamentales quedaron varios casos parados y con la reducción  de personal en áreas de justicia muchas demandas como pensiones y custodias van muy lento y pareciera que son nulos, advirtió.

"Podría dar la impresión de que los encargados de vigilar la violencia doméstica han dejado en desprotección  a las mujeres" destacó

Lo que queda por hacer desde los grupos de intervención  es crear redes de apoyo entre amigas, familiares y vecinas, para denunciar cualquier tipo de agresión, siempre que las víctimas se encuentran silenciadas por sus agresores, por lo cual es fundamental vigilar esta situación, concluyó.