Chiapas segundo estado a nivel nacional con un mayor número de embarazos en adolescentes

Agencias Agencias

CHIAPAS es el segundo estado a nivel nacional con un mayor número de embarazos en adolescentes.

Chiapas es el segundo estado a nivel nacional con un mayor número de embarazos en adolescentes;  junto con Coahuila y Guerrero representan los tres principales entidades con esta problemática.

De acuerdo al INEGI, en 2018, Chiapas registró una tasa de embarazo de 23.1 por cada 100 mil mujeres en el rango de edad de los 10 a 17 años; mientras que Coahuila registró 24.1 y Guerrero 22.6 embarazos  por cada 100 mil adolescentes. 

En ese mismo año, en la entidad se registraron 10 mil 379 nacimientos; mientras que en Coahuila,  5 mil 235  y en Guerrero, 6 mil 385. En el plano latinoamericano México ocupó el primer lugar  y a nivel mundial el segundo en tasa de embarazos de niñas   y adolescentes después de Estados Unidos.

Para Rafaela Schiavon Ermani, consultora en Salud reproductiva para la organización mundial IPAS, las cifras que muestra Chiapas deben ser analizadas de manera integral  para saber qué se ha avanzado y cuánto falta por hacer sobre ese tema.

Consideró que cada uno de los estados que registran altas tasas de embarazo adolescente presentan condiciones diferentes; en el caso de Chiapas sus condiciones tiene vínculo, dijo,  con su población, la cual en gran parte es indígena, existe una gran dispersión y  hay poco acceso a la salud reproductiva.

Refirió que es importante tomar en cuenta las recomendaciones que han emitido organismos internacionales para contrarrestar esa situación, una de ellas, dijo, tiene que ver con entorno donde viven las  adolescentes sobre todo en el medio rural e indígena.

“Ello implica el cambio de valores comunitarios; es decir que las adolescentes  puedan imaginarse no como una ama de casa desde edades tempranas, sino que se imaginen más allá, como una profesionista o empresaria. Por eso es necesario cambiar  esos patrones o roles culturales que condenan a las niñas a mantenerse en esas condiciones a  muy temprana edad” destacó.

La parte educativa y la salud reproductiva responsable tiene mucho que ver en la solución de los embarazos en adolescentes, dijo, sin embargo esas dos temáticas aún presentan deficiencias en la entidad.

En 2014 los resultados de la Encuesta Nacional de Dinámica Demográfica revelaba que  Chiapas era  la entidad con menor uso de anticonceptivos entre las mujeres unidas en edad fértil y la menor participación masculina en la prevalencia de anticonceptivos con 55.6% y 8.8%, respectivamente.

Ese panorama, hace urgente que las adolescentes no abandonen  las escuelas, pues desde ese medio se puede propiciar les educacioń sexual integral “y afuera de las escuelas se necesita garantizarles acceso a la salud sexual y reproductiva, que respeten su ser adolescente y su condición intercultural” mencionó.

Según el INEGI, en 2017,  13 mil 78 adolescentes chiapanecas se vieron obligadas abandonar la escuelas a causa del embarazo, por matrimonio o motivos familiares, es decir que 8.7 por ciento de adolescentes por cada cien mil adolescentes dejaron de ir a la escuela por esos motivos.

Por esa cifra, colocó a la entidad en el número 10 a nivel nacional con esa problemática, el primer lugar en ese tema lo ocupó Guerrero con 13.2 adolescentes por cada cien mil.

“Es necesario mantener a  las niñas en la escuela, que se les permita seguir estudiando y ser alguien en la vida, así ellas empezarán a tener una aspiracioń en la vida,  es necesario permitirles estudiar y que no se les corte por el patrón del patriarcado  o por  usos y costumbres” manifestó Schiavon Ermani.

Consideró que se necesita aplicar verdaderamente el marco legal y normativo  para que las niñas adolescentes  puedan ejercer ese derecho  a la escuela y a la salud sexual, sobre todo en las comunidades, de manera protegida.

“Chiapas es un estado joven, por eso tiene dichas cifras en esa condición; se tiene un reto más grande para llegar a todas las jóvenes, se necesita más servicio y más presupuesto, más métodos” detalló.

No necesita, aclaró, cambiar las leyes, “necesitamos aplicarlas; se tiene un marco legal que si lo aplicamos nos permitirá proteger a las niñas, hay una ley  General de Protección  a Niñas, Niños y Adolescentes  que enmarca estos derechos,  sólo hay que aplicarlas” acuñó.