Jerusalén, al borde del colapso

En 2018 se abrió el primer socavón; ese mismo año se formaron otros dos. En 2019 apareció otro metros más adelante de sus predecesores. Y como no hay quinto malo, este llegó el pasado viernes. Todos en la calle Juquilita, por donde pasa la línea imaginaria que divide a San Antonio de la Cal y Santa Cruz Xoxocotlán, en un tramo de no más de 500 metros.

La circulación, como no podía ser de otra forma, fue cerrada con cintas precautorias para evitar que, además de la pipa que se hundió y fue sacada luego de varias horas de maniobra, algún otro vehículo se viera afectado.

Vecinos de la mencionada calle señalan que es común en esta zona que se formen estos enormes agujeros en la tierra, pues la consistencia del subsuelo es frágil; además, con el paso de los camiones de volteo que a diario transitan cargados a su máxima capacidad, el deterioro es mayor.

Esta situación tiene en vilo a los habitantes de la colonia Jerusalén. “Aquí pasan volteo tras volteo, cargados y pasan muy rápido; y además, estamos en un conflicto porque aquí nos divide la línea entre San Antonio de la Cal y Xoxo. Cuando llueve aquí, ¡santo Dios!, se pone horrible”, señaló Alejandra Ramírez, presidenta del comité de vecinos de la colonia.

 

Tras la aparición de este boquete, en la calle no hay paso de vehículos, se rompió el drenaje y por unas horas se vio interrumpido el suministro de agua potable; sin embargo, señala Alejandra, el problema va más allá.

“Este tubo es el recolector, pero ya cumplió su tiempo de vida; entonces, pues lo que buscamos es que cambien la tubería o bien se cambie y se pase a orilla del río para que esto ya quede más o menos bien”, mencionó.

Incluso, argumentó que espera el apoyo de las autoridades para prevenir algún accidente, ya que hasta ahora, afortunadamente, solo se han registrado daños materiales cuando se abre un socavón.

“Nosotros, como vecinos, le hacemos un llamado a las autoridades, en este caso al gobernador para que nos ayude. Somos una colonia abandonada, ¿qué más esperan que haya?… ¿un muerto para que nos hagan caso?”, cuestionó.

Cabe señalar que, de acuerdo con la presidenta del comité vecinal, esta zona era de cultivo antes de convertirse en un asentamiento humano, por lo cual la tierra presenta una consistencia ‘yocueluda’ que la vuelve frágil ante algún movimiento telúrico o intensa presión.

“Estos antes eran terrenos de cultivo, entonces esto es arenoso, esto no sirve, se desgaja, se carcome y es peligroso. No sabíamos del riesgo, si lo supiéramos nadie hubiera venido a comprar terreno aquí”, comentó.

 

Trabajo conjunto

En medio de la calle Juquilita, ubicada en la colonia Jerusalén, pasa la línea imaginaria que divide a los municipios de San Antonio de la Cal y Santa Cruz Xoxocotlán. Esta situación tiene consecuencias negativas que quedan expuestas cuando suceden cosas como ésta, del socavón.

“Siempre que ha pasado esto, que ha habido lo de los socavones, somos nosotros de Xoxo que como comité nos hacemos cargo y buscamos que el gobierno nos ayude. Del lado de San Antonio percibimos apatía”, apunta Alejandra.

Cabe señalar que en la zona del más reciente boquerón se encontraba trabajando únicamente personal del municipio de Santa Cruz Xoxocotlán.