Arremete coronavirus en Estados Unidos

Desaceleran casos en Europa

Europa percibía una tímida luz de esperanza gracias a una leve desaceleración en la propagación del coronavirus, mientras Estados Unidos y Reino Unido enfrentaban una explosión de casos y China rendía honor a sus muertos.
Con un silencio nacional de tres minutos, China, donde la pandemia comenzó en diciembre, homenajeó a sus 3 mil 326 muertos en la mañana del sábado.

China homenajeó a sus 3 mil 326 muertos por el COVID-19

Las sirenas antiaéreas sonaron a las 10H00 locales (02H00 GMT), y de inmediato las personas hicieron una pausa y el tráfico se detuvo en las calles, al tiempo que trenes, automóviles y navíos hacían sonar sus bocinas.

"Siento mucha pena por nuestros colegas y pacientes que murieron", dijo a AFP Xu, una enfermera del hospital de Tongji, en la ciudad de Wuhan, donde surgió el brote.

"Espero que puedan descansar bien en el cielo", añadió conteniendo las lágrimas.

Los estadounidenses, mientras tanto, se preparan para lo peor, construyendo hospitales de campaña desde Los Ángeles hasta Miami o Nueva York, con miles de camas adicionales de cuidados intensivos.

Lo mismo ocurría en Reino Unidos, con la inauguración en Londres de un gran hospital de campaña con un potencial de 4.000 camas.

La amenaza es tal que la reina Isabel, de 93 años, se dirigirá a la nación el domingo, la cuarta vez que lo hace en sus 68 años de reinado.

Esperanza 

La COVID-19 ya ha matado a más de 40 mil personas en Europa, más de las tres cuartas partes en Italia, España y Francia, según un balance de la AFP, y es hasta el momento la región más afectada por la pandemia que deja 57 mil muertos en todo el mundo. 

La única esperanza es la de una desaceleración en la propagación del virus, después de semanas de un confinamiento casi generalizado.

"Estamos esperando a ver la luz al final del túnel", asegura el enfermero italiano Paolo Miranda, quien relata en su cuenta de Instagram la lucha contra la pandemia en su hospital en Cremona, al norte de Italia.

El virus, que ha matado a 14 mil 700 personas hasta la fecha en ese país, el más afligido por la pandemia, continúa pero confirma una desaceleración que comenzó aproximadamente hace una semana, con un aumento de solo el 4 por ciento de los casos.

La esperanza está puesta en una baja de la tasa de contagios y hospitalizaciones, según las autoridades.

En Alemania las medidas de restricción también empiezan a surtir efecto, según el gobierno. Las cifras dan "esperanza" pero aún es "demasiado pronto" para suavizar las medidas, explicó la canciller Angela Merkel.

Las medidas restrictivas deben mantenerse, aseguran las autoridades sanitarias, en momentos en que la mitad de la humanidad está sujeta a medidas de contención, a veces muy estrictas, con catastróficas consecuencias económicas y sociales.

Reino Unido, cuyo gobierno ha sido criticado por su manejo de la crisis, registró en tanto 684 muertes en 24 horas y ahora tiene más de 3 mil 600 fallecidos. 

Según el último balance de la AFP, más de un millón de personas en todo el mundo se contagiaron la COVID-19, aunque esa cifra es solo una parte de los contagios, pues un gran número de países hacen pruebas solo en casos graves.

Nuevo epicentro 

Pero Estados Unidos está deplazando a Europa como nuevo epicentro de la pandemia.

En 24 horas, el país contabilizó el viernes 1.480 muertes, un récord absoluto, mientras que el número total de fallecidos supera los 7.400. La Casa Blanca espera que el virus mate entre 100 mil y 240 mil personas en el país.

En Nueva York, los transeúntes llevaban máscaras el viernes, a veces hechas a mano, bufandas o pañuelos, luego de que el alcalde Bill de Blasio instara a cubrirse el rostro para contener la propagación del virus.

Los científicos del gobierno de Trump ahora creen que el nuevo coronavirus probablemente se transmita por las personas cuando hablan y respiran, no solo cuando tosen o estornudan.

El propio Trump aconsejó protegerse el rostro, aunque aclaró que él no lo hará. "Elijo no hacerlo. Es solo una recomendación", sostuvo.

Pero este brutal cambio de las autoridades, que habían pasado semanas disuadiendo al público de usarlas, desanimó a otros.

Casi todos los neoyorquinos salen a la calle con el rostro cubierto.

Mitch Cassel, un oftalmólogo de 64 años que trabaja en el Rockefeller Center, se puso por primera vez una máscara de pintor de paredes para salir a hacer mandados. "La salud es riqueza ahora", dijo a la AFP en la fila de un almacén.

Lo peor está por venir 

El secretario general de la ONU, António Guterres, asegura que "lo peor está por venir" en los países en conflicto. 

Afirmó que la COVID-19 ahora está llegando a todos los lugares en conflicto, como Siria, Ucrania, Libia, Yemen, Birmania y Colombia.

La drástica cuarentena ha comenzado a levantarse: el tráfico se reanuda y las tiendas vuelven a abrir, pero la población permanece alerta.

Profunda recesión 

En todo el mundo, las economías y los trabajadores son las víctimas colaterales del virus.

La actividad del sector privado en la eurozona cayó a un mínimo histórico en marzo, según la firma de información económica Markit.

El desempleo está aumentando en todas partes. España registró más de 300 mil nuevos solicitantes de empleo en marzo.

En Estados Unidos, 6,6 millones de personas adicionales reclamaron beneficios de desempleo la semana pasada, el doble de la cifra ya registrada de la semana anterior. Y la tasa de desempleo aumentó a 4,4% en marzo, un nivel récord en más de 10 años.

Por su parte, América Latina está entrando en un período de "profunda recesión" económica, anunció el viernes una agencia especializada de las Naciones Unidas.

En la ciudad ecuatoriana de Guayaquil, la saturación de los servicios funerarios provocó que los muertos fueran transportados por las propias familias en automóviles privados o se quedaran durante horas en las casas.

En Buenos Aires, los ancianos hacían largas filas ante los bancos, en el primer día de atención pública exclusivo desde que el 20 de marzo se decretó el aislamiento social obligatorio por el nuevo coronavirus.