Ya no es el pan nuestro de cada día

“Ha bajado el consumo y por lo tanto la venta; está canijo ahorita, está canijo la verdad, porque ponle que nosotros no dejamos de producir, pero la bronca es que se queda mucho; se les queda a los de las tiendas, de las panaderías o los puestos a los que les surtimos”, contó Carlos, panadero de Santa Cruz Amilpas, que ha visto caer sus ganancias debido a la contingencia del coronavirus (COVID-19).

Y es que si bien el pan es un alimento casi casi primordial y que no puede faltar en la mesa de los oaxaqueños, el hecho de que la gente se encuentre en aislamiento, ha propiciado una baja en las ventas de estos productos.

“Ponle que normalmente a una tienda llevaba dos o tres charolas con 30 piezas cada una; ahorita, como se está moviendo muy lento porque pues no hay gente en las calles comprando o no hay gente que quiera salir por un pan, pues ya nomás llevo una charola… y creo que los clientes ya nomás me la agarran por no dejar, por hacerme el gasto, porque ahí se les va quedando el pan”, dijo.

“Se siente gacho llegar y ver ahí ya el pan todo duro porque se queda, porque no se está vendiendo, es feo”, lamentó.

Sin embargo, se mostró optimista y con confianza en el producto que elabora desde hace poco más de nueve años, pues asegura que una vez pasada esta contingencia, las cosas volverán a la normalidad y la gente retomará su vida, su dieta habitual, en la que el pan no puede faltar.

“Es parte de (la situación), porque no nada más somos nosotros, nos está pegando a todos; aunque parece que todo sigue normal y que no pasa nada, sí hay menos gente en la calle, ahorita están cerrados todos los bares y restaurantes… somos muchos los que estamos afectados, pero vas a ver que todo va a pasar pronto y otra vez, a seguirle dando, no hay de otra”, mencionó.

¿Como pan caliente?

Hasta antes de la recomendación de las autoridades, a través de las que exhortaron a la sociedad a mantenerse en casa y anunciaron la cancelación de eventos masivos para evitar algún probable contagio o propagación del virus, la venta de pan iba ‘normal’ y este se desplazaba con mayor facilidad.

Sin embargo, a raíz del estallido del virus a nivel mundial, la gente entró en pánico y, muchos por decisión propia, decidieron aislarse en sus casas, dejando a los negocios que van al día sin clientes.

“Ahora sí que como dicen ¿no?, ‘ya nos tocaba’ y pues ni modo, hay que aguantar; en mi caso, yo trato de no desesperarme y pues ya mejor me encomiendo a Dios que todo esto pase y que no falte el trabajo”, añadió Carlos, pues pese a que no ha parado de trabajar desde que todo lo del virus comenzó, sí ha bajado un poco la producción.

“Un ejemplo, te voy a dar cantidades equis; yo normalmente saco hasta 900, mil piezas de pan diario… de hace como dos semanas para acá, pues ya me empezaban a agarrar menos, ya empezaba a dejar menos con los clientes. Entonces ahí yo como que vi que iba en serio esto del coronavirus y pues empecé a sacar 500, 600 piezas, pa’ no perderle tanto y moverlas más rápido”, señaló.

“Ahorita pues sí trabajamos diario, pero ya es menos friega por lo mismo de que casi no hay venta, esperamos que ya pronto pase todo esto”, concluyó Carlos.