Presos podrán utilizar celular en las cárceles de Argentina para prevenir contagios

Sin visitas de familiares y confinados en prisiones superpobladas, los presos bonaerenses podrán usar el celular en la cuarentena por coronavirus: una resolución del Tribunal de Casación penal habilita a los internos a usar los aparatos para mantenerse en contacto con su entorno íntimo y el permiso estará vigente hasta el 12 de abril.

El fallo lleva la firma del vicepresidente del Tribunal de Casación Penal bonaerense, Víctor Horacio Violini, luego de una presentación que hizo el defensor General de Casación, Mario Coriolano. Se trata de un hábeas corpus colectivo que inició un reclamo que hicieron detenidos de la Unidad 9 de La Plata.

Según Coriolano, la prohibición del uso de teléfonos móviles en plena cuarentena "anula toda posibilidad de contacto de los internos con sus familiares". Y también cuestionaba "la ineficiencia de los pocos aparatos de videoconferencia ubicados en algunos de los pabellones".

El Defensor planteaba que esa restricción "afecta a otras áreas sensibles del proceso de resocialización, como la relativa a la educación y el proceso de comunicación con los operadores de la Justicia".

El sistema penitenciario provincial tiene una superpoblación del 120%, según los datos del ministerio de Justicia y DDHH de Provincia. En las cárceles hay 24 mil plazas y aloja a 44.706 internos, además de 4.100 alojados en comisarías. Otros 1.907 están con monitoreo electrónico. En total son 50.703 personas en situación de privación de la libertad.

Luego de analizar este panorama, Violini resolvió autorizar el uso de celulares en todas las unidades penitenciarias de la provincia de Buenos Aires, mientras se extienda el aislamiento obligatorio ordenado por el Gobierno nacional para enfrentar la pandemia de coronavirus.

El juez de Casación ordenó al Servicio Penitenciario Bonaerense la creación de un protocolo normativo en el que se asegure la efectiva comunicación de los internos con sus familiares y que no sea utilizada con fines ilícitos.

"La decisión rige desde hoy (lunes)", dijeron en el ministerio de Justicia. En los próximos días se redactará el protocolo. Pero adelantaron que los aparatos no serán provistos por el organismo y que habrá restricciones para condenados por delitos vinculados con violencia de género y para aquellos que estén presos por ilícitos del tipo "secuestros virtuales​".

Hace 10 días, los presos de la provincia comenzaron a firmar actas voluntarias para suspender las visitas en la cuarentena. Ya están adheridos más de 35 mil presos. Por eso, hace una semana, el juez Mario Alberto Juliano de Necochea habilitó el uso de celulares en las unidades penales 15 y 44 de Batán y 37 de Barker, en forma temporaria.

"Hoy están suspendidas las visitas y eso implica un agravamiento de las condiciones de encierro que ya de por sí son complicadas por la situación de hacinamiento, la idea es que mientras dure la crisis permitir la utilización de los teléfonos", escribió Violini en su dictamen.

ste lunes, el ministro de Justicia bonaerense, Julio Alak se reunión con los jueces de la Suprema Corte para analizar la "situación de las cárceles" en medio de la cuarentena. El funcionario enumeró las medidas adoptadas por el SPB: un protocolo estricto para el ingreso de personal; refuerzo en la entrega de insumos; suspensión del régimen de visitas y suspensión de los talleres dentro de las prisiones.