Contingencia "enfría" las ventas

Cuando se anunció el brote de coronavirus a nivel mundial y México se sumó a las medidas para prevenir y evitar el contagio, pequeños empresarios y emprendedores jamás se imaginaron que las afectaciones a su bolsillo serían tan grandes como las ahora registradas. Esta situación tiene en vilo a la economía de los comerciantes.

“Por el problema de la contingencia no he podido salir a vender. No hay nadie en la calle, nadie en los parques y al menos mi concepto de venta de eso vive, de vender en la calle, en los parques, en las ferias, en las expos… y sin haber ahorita eventos ni ferias ni actividades así públicas, pues no, no hay ingresos”, comentó Héctor, vendedor de churros y bebidas calientes.

En la ciudad de Oaxaca de Juárez, el gobierno municipal decretó casi un toque de queda al anunciar que los lugares públicos quedaban restringidos, que estaban prohibidos los eventos masivos o de numerosa aglomeración de gente y que los restaurantes y bares tenían que dejar de operar.

“Hablo por mí y sí, porque sí dependo un poquito de esas cuestiones de mucha gente. Por ejemplo, en cada periodo vacacional, hacen una expo artesanal, que la hacen en el andador turístico. Entonces, en esas ferias, a mí me invitan a vender porque hay mucha afluencia de gente, pero pues al no haber esas ferias, al haber sido suspendidas por seguridad, nos afecta directamente a la venta diaria”, dijo.

Hay que ser responsables

Por otra parte, Héctor reconoció que también ellos como comerciantes deben usar un poco su razonamiento lógico y sumarse a las medidas preventivas emitidas por las autoridades, pues más allá de la llegada del virus, están los clientes y la imagen de ellos como vendedores.

“Una cuarentena en la que, por sentido común, uno mismo se cuida, uno mismo protege a su propia clientela. Por decir algo, mi producto es algo que está no directamente al aire libre, pero sí expuesto a algún contagio por así decirlo”, apuntó.

Y añadió que “por ese sentido común, uno mismo decide no salir a vender, porque también afecta la imagen de uno mismo, por ejemplo, si yo pasara y viera a alguien vendiendo, pues diría ‘bueno, este no está acatando las regulaciones que están solicitando para no salir’, pienso que se vería mal”.

 

No es perder, es no generar

Algunos comerciantes del primer cuadro de la ciudad achacan a la pandemia la baja en sus ventas, pues aseguran que el hecho de que la gente se encuentre en aislamientos es perjudicial para ellos pues merma el comercio.

Desde su perspectiva, Héctor, cuyo principal punto de venta es el Jardín Conzatti, asegura que en ocasiones los comerciantes sobredimensionan lo que realmente ocurre en situaciones como la actual.

“Afortunadamente mi negocio no se basa tanto en pérdidas, más bien es qué no ingresé, qué no generé, porque desafortunadamente otros negocios como fruterías, panaderías o que manejan materias primas que caducan, sí perdieron. Por ejemplo, una frutería pues merma su mercancía o se le queda”, mencionó.

Sin embargo, apuntó que el hecho de no realizar una actividad económica sí le está causando estragos. “Al no salir a vender, es lo que no ingreso, en un promedio 500 pesos diarios”, dijo.

Finalmente, se mostró optimista respecto a la epidemia del coronavirus y aseguró que una vez que esta haya pasado, solo quedará mirar hacia adelante.

“Yo realmente espero que las cosas se compongan para salir a vender como lo hacía de forma cotidiana. Y hablo tal vez a nombre de los esquiteros, tamaleros y todos los comerciantes de vía pública”, dijo.