Apagan la vida nocturna del Istmo

SALINA CRUZ, Oaxaca.- Luego de una reunión entre el gobierno municipal y diversas autoridades civiles y militares, se determinó el cierre de bares, cantinas y establecimientos con venta de bebidas embriagantes, con la finalidad de evitar la propagación del coronavirus COVID-19.

En la misma reunión participaron propietarios de estas negociaciones, a quienes se les impuso la medida, tal como ha ocurrido a nivel nacional y estatal, como parte de las medidas puestas en marcha contra el avance del virus.

El síndico de gobernación del Ayuntamiento salinacrucense, Joaquín Santiago Antonio, comentó que esta medida fue tomada con la única finalidad de reducir los riesgos de propagación de la pandemia, misma que actualmente se encuentra en fase 2 de contingencia, pero que hasta ahora no ha habido ningún caso detectado en el puerto.

Por su parte, los guardianes del orden a nivel municipal señalaron que hasta entrada la tarde del día miércoles 25 de marzo no habían recibido ninguna instrucción por parte de la autoridad municipal, comentó un uniformado, para verificar que los propietarios cumplan la medida.

Uno de los policías, que solicitó el anonimato, precisó que esta semana no hubo ningún tipo de “Operativo” en bares y cantinas, pero con tal disposición, "seguramente" se retomarán.

Esta actividad no es más que una breve visita que se hace a los tugurios para verificar que cumplen con las normas de salubridad y que no se cometen actos fuera de la ley.

Participan la Policía Municipal, Guardia Nacional, Sedena y Policía Vial en algunos casos.

Mediante un perfil corporal revisan mochilas y bolsas de los comensales, casi nunca hay sanciones ni detenidos, es solo un acto oficial para guardar las formas, se toman fotografías de todo esto y se exhorta a los presentes a respetar la ley, indicó.

Revisiones laxas

De su lado, trabajadoras que se dedican a esta actividad señalaron de los desatinos que hay por parte de la administración municipal y del director de bares y cantinas, y no es que se opongan a dicha medida, pero hay omisión en las visitas que hacen a los negocios.

Una trabajadora opinó acerca de las que dijo, son "condiciones insalubres en que operan estos establecimientos, de forma esporádica los verifican, no revisan la barra, cocina ni los baños, no ha visto que haya habido una sanción por violar esas medidas desde hace un año y meses".

A las meseras no les piden sus tarjetones, mis compañeras se esconden incluso, no hay garantías de salubridad en casi todos los negocios de venta de bebidas embriagantes, "no es como en Chiapas, allá por todo sancionan a los propietarios".

"Si hay plagas, no hay toallas para secar las manos y en la barra, no hay agua en el baño, si las mujeres no tienen su permiso para trabajar, todo eso se convierte en multas para los propietarios", dijo.

Burlas a la ley

 "Y ahora de forma por demás apresurada, tomaron esta decisión, vamos a ver qué pasa, seguramente de todas maneras habrá puntos de venta clandestinos", dijo un señor de nombre Hipólito, "y a ver qué hace la autoridad, son muy volubles".

"Va suceder lo que pasó en la pasada administración de Rodolfo León Aragón, aunque no había permiso para que un buen número de negocios vendieran los días domingos, los libadores sabían dónde podían adquirir cerveza y reunirse sin preocupaciones de ser molestados por la autoridad".