Se paraliza economía en la Cuenca por COVID-19

TUXTEPEC, Oaxaca.- El sector comercial, gastronómico, de transporte, formal e informal padece los estragos de las medidas de prevención para evitar el COVID-19, así como la cancelación de  clases en los diferentes niveles educativos.

Para el sector del transporte, la ausencia de estudiantes les reduce las ganancias, sobre todo para el servicio de taxis, el cual reporta una baja del 30 por ciento aproximadamente.

 “Es como cuando están de vacaciones o un poco peor; cuando inician las vacaciones es poco el uso de nuestro servicio, no hay el mismo movimiento en las mañanas, por ejemplo, pero se equilibraba con quienes iban a la plaza y otros lugares; ahora no se está viendo eso, los estudiantes también nos daban ese movimiento”, comenta don Julián, quien durante cinco años ha laborado detrás del volante. 

La presencia de personas en el centro de la ciudad aún no es totalmente notable; sin embargo, el sector comercial siente la ausencia de aquellas personas que ingresaban al municipio provenientes de ciudades vecinas, e incluso otros estados.

Para Luz Karen Benítez, comerciante y diseñadora de ropa típica estilizada, estas dos últimas semanas han resultado las más difíciles del año, con una caída en las ventas por encima del 50 por ciento.

La comerciante argumenta que las afectaciones son cuantiosas, sobre todo para negocios que su mayor venta es con personas fuera del municipio o incluso personas de Estados Unidos, que actualmente no están realizando pedidos. “Por primera vez en mucho tiempo, en una semana solo se ha vendido mil pesos”.

Establecimientos dedicados a la venta de comida rápida, como antojitos, tacos y demás, que se sostienen del movimiento y afluencia de personas que salen a sus trabajos o escuelas, también resienten las medidas recientemente implementadas.

Lucas, encargado de conocida taquería en el centro de la ciudad, manifestó una caída de ventas no vista anteriormente. “Hay días que estamos a un 30 por ciento por debajo y otros hasta un 50 por ciento, debido a que las clases se detuvieron dos semanas antes de lo esperado.

De igual forma, los pedidos a domicilio también se redujeron, aunque esperaban apoyarse de esta medida; la realidad es que es poco lo que logran vender. 

El comerciante se dijo consciente de que esta situación va de la mano con las medidas de prevención, ya que desde hace una semana que se llamó a evitar salir de la casa, se comenzó a dar el descenso de sus ventas.

Esperan que en una semana se regularicen las ventas, ya que por el momento son los comerciantes quienes deben soportar y cumplir con el pago de nómina, entre otros gastos.