Temen artesanos al COVID-19

El pasado 19 de marzo se conmemoró el Día Internacional del Artesano y Artesana, para reconocer el trabajo de todos y cada uno de los artesanos que diariamente realizan trabajos creativos y complejos. 

Oaxaca es la cuna de los artesanos, hay al menos 70 mil en la entidad; más de la mitad de ellos no cuentan con un espacio comercial cerca de la ciudad, por el contrario, comercializan sus artesanías desde casa, en espera del turismo o revendedores. 

Teotitlán del Valle es uno de los municipios de los Valles Centrales reconocido por ser la cuna de los tapetes de lana; cada año, en época vacacional, los artesanos se alistan para recibir a turistas locales, nacionales y extranjeros. 

Pero, este año, las ventas peligran por la llegada del virus COVID-19 a México.

Semana Santa

Silvia Pérez Ruiz, una artesana que desde que tenía 12 años aprendió la técnica del tejido de lana, se muestra preocupada por la disminución de turistas en la comunidad, principalmente por la situación mundial ante la pandemia del coronavirus.

“A pesar de que no sean vacaciones, los turistas llegan, pero hemos notado que han disminuido, pues acá llega más turismo internacional, pero vemos que últimamente no han llegado”.

Asegura que Semana Santa es una época “fuerte” que les deja buenas ganancias a los turistas, pero también como artesanos y personas están conscientes que en esta temporada las ventas no serán como desean. 

Silvia narra que desde pequeña empezó a dar color a los hilos, conforme iba creciendo aprendió a elaborar dibujos para los tapetes, pero lo que más le gusta es extraer los colores de manera natural y poder tener una gama completa.

Expresa que la han visitado clientes que llevan sus propios diseños y ella se encarga de plasmarlos en los tapetes, lo que le ha conseguido tener buenos ingresos.

Ella carga sobre sus hombros la responsabilidad de poner en alto la enseñanza transmitida por sus antepasados, sabe que lo que hacen ella y los demás artesanos tiene un gran valor, lo que los ha llevado a lograr un reconocimiento nacional e internacional. 

“Si yo hago un paisaje, me inspiro en los campos que tenemos; si hago un ave, me fijo en los detalles de las aves o lo que me pidan, siempre con sentimiento y pasión, porque así salen mejor las cosas; afortunadamente a mis hijos también les gusta hacerlo”.

Trabajar desde casa

Los artesanos de Teotitlán Del Valle tienen la oportunidad de trabajar desde casa y sus obras son sobre pedido porque así pueden asegurar la venta. 

Tal es el caso de la familia de don Tomás González Gutiérrez, quien en el patio de su domicilio tiene su telar de pedal, el cual de acuerdo a sus antepasados, llegó a través de los españoles, pues anteriormente en la comunidad se utilizaba el telar de cintura. 

Para él, los tapetes pueden ser trabajados con figuras geométricas o diseños que ocupen estas formas. 

“Es un trabajo detallado que en algún momento, para quien desconoce la técnica puede ser difícil, porque se plasman los sentimientos y emociones, y conforme avanza el tejido, se le da vida al tapete”.

El 60 por ciento de su material se envía al extranjero, y el otro por ciento se queda en México y afirma que quienes valoran más el trabajo de los tapetes son los extranjeros.

El tiempo de la elaboración de un tapete depende del tamaño, van desde tres días a tres meses. 

Ante el panorama internacional y nacional, los artesanos temen que en esta temporada de Semana Santa se queden sin poder ofertar sus productos, pues han estado trabajando en diferentes diseños desde principio de año para prepararse para esta primera temporada vacacional, pero ante el virus COVID-19 afectando a nivel mundial, hay poca expectativa.