Investiga DDHPO violación a derechos de víctima en el Istmo

La Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) inició un cuaderno de antecedentes en contra las autoridades encargadas de la impartición de justicia en el estado, al advertir actos de violación al derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, así como trasgresión al acceso a la justicia en el proceso de denuncia de Maricarmen H. L., sobreviviente de feminicidio. 

El 7 de noviembre de 2019 la joven presentó una primera denuncia en contra de Claudio Alejandro J.R. por las lesiones que le ocasionó cuando ella decidió terminar su relación de noviazgo. Meses después volvió a ser agredida por haberse negado a reanudar la relación de pareja. Él irrumpió en su casa portando un desarmador. Para salvar su vida ella forcejeó con su agresor. Hasta este momento, tras la segunda denuncia penal, Claudio Alejandro J.R. no ha sido detenido.

Itabico Cruz López, defensora especializada en equidad de género y atención a mujeres víctimas de violencia, indicó que de oficio la DDHPO inició un cuaderno de antecedentes mediante el cual se solicitará a las autoridades correspondientes un informe respecto del caso y en este sentido valorar las probables violaciones de derechos humanos.

Cruz López indicó que además de la violación al derecho a una vida libre de violencia, otros derechos que podrían haberse trasgredido son el derecho al acceso a la justicia, reparación del daño y no repetición.

De acuerdo con la denuncia de Maricarmen H.L., la falta de intervención de las autoridades desde la primera denuncia derivó en varios meses de acoso por parte de su expareja, así como un nuevo episodio de violencia que pudo haber terminado en feminicidio.

Desde noviembre de 2019 hasta el 4 de marzo de 2020 cuando de nueva cuenta fue agredida, Maricarmen estuvo acosada por su expareja. La seguía, espiaba, llamaba por teléfono para chantajearla con suicidarse colocándose en la boca un cuchillo. Ante la firme negativa Claudio Alejandro J. R., incluso llegó a amenazarla con matar a su perro, quien había quedado al cuidado de él.