Suben homicidios de mujeres con armas 

Feministas y especialistas en violencia de género advirtieron que en los últimos años se ha modificado sustancialmente la forma en la que las mujeres son asesinadas en el país, por lo que llamaron a tomar en cuenta esta información para adecuar las políticas públicas en contra de la violencia de género y de los feminicidios.

 
Estefanía Vela Barba, maestra en Derecho por la Universidad de Yale, señaló que las mujeres dejaron de ser asesinadas sólo en la casa, por lo que la calle también se convirtió en un lugar inseguro para ellas.
 
"Cuando cruzamos (la información) con modo y lugar, lo que vemos es que los homicidios con arma de fuego han aumentado. Cuando la cruzamos con modo y lugar, lo que vemos es que los homicidios con arma de fuego han aumentado tanto en la casa como en la calle", agregó.
 
Al participar en el foro "Violencia contra las mujeres y feminicidio: reflexión y propuestas en el Conacyt", la especialista señaló que entre 2006 y 2018, los homicidios de mujeres con arma de fuego en casa aumentaron 200% y en la calle un 500%, mientras que en este último supuesto, los homicidios de hombres aumentaron en un 347%.
 
"Si todos los días repetimos que, en promedio, matan a 10 mujeres al día, seis de esas 10 están siendo asesinadas con arma de fuego, y eso es algo de lo que también poco se ha hablado", expresó.
 
Vela Barba advirtió que los homicidios de mujeres en el país cambiaron drásticamente, por lo que es importante tomar está nueva información para adecuar las políticas públicas en materia de violencia de género y de feminicidios.
 
"Los homicidios de mujeres en la vía pública son, precisamente, los que empezaron a aumentar al grado de que, en 2009, los homicidios en vía pública rebasaron a los homicidios en vivienda y, desde entonces, a la mayoría de las mujeres las matan en la calle. Esto lo digo porque justo en los últimos días muchas personas siguen repitiendo que el espacio principal de riesgo para las mujeres es la vivienda, y esto no es cierto, ya están en riesgo en los dos y en muchos sentidos están más en riesgo en la calle", subrayó.
 
La especialista advirtió que el movimiento de mujeres tiene que entender el vínculo que existe entre la violencia de género, las armas, la militarización de la seguridad pública y el crimen organizado.
 
Ante ello, propuso impulsar como líneas de investigación la violencia armada y su vínculo con la violencia familiar, la relación que existe entre violencia de género y crimen organizado, así como los efectos de la militarización de la seguridad pública en mujeres.
 
Andrea Chávez, exrepresentante de México ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en materia de juventud, paz y seguridad, recordó que en Ciudad Juárez, Chihuahua, los protocolos de búsqueda de mujeres reportadas como desaparecidas se activaban tres días después de la denuncia y que en muchos casos las autoridades se tardaron hasta tres años en reconocer las desapariciones.
 
La especialista señaló que fueron las madres y los padres de las víctimas quienes aportaron al Ministerio Público las pruebas contundentes de los expedientes, e incluso fueron ellos los que comprobaron que uno de los modus operandi, tras la desaparición de mujeres en esa ciudad, eran las redes de trata de personas.
 
En su turno, la directora del Observatorio sobre Desapariciones e Impunidad en México de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) detalló que, a partir de la base de datos de diferentes organizaciones en el norte del país, pudieron determinar que de mil 500 casos de desapariciones en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, 241 casos eran de mujeres.
 
Según la investigadora, son tres las razones por las que estas mujeres fueron desaparecidas: conocer información mientras prestaban servicios sexuales a integrantes del crimen organizado o militares, el secuestro de grupos de personas por parte del crimen organizado al interior de los hogares y la desaparición de mujeres como resultado de venganzas entre grupos delincuenciales antagónicos.
 
La académica dijo que estos datos no son representativos del país, por lo que llamó a las académicas y científicas a generar información y teoría para la acción.