Con su bicicleta recorre la ciudad para asistir a quien lo necesite

La fortaleza, entrega y amor por sus semejantes han hecho que Judith del Carmen Treviño Arriaga sea parte del equipo de Bravo Alpha.

Ella viaja en una bicicleta y atiende a las personas que requieren asistencia médica, en el primer cuadro de la capital oaxaqueña.

Con 11 años de dedicarse a la noble labor de ser voluntaria de un grupo de asistencia prehospitalaria (PRUMS), durante los cuales se ha capacitado en diferentes cursos, tanto en la ciudad capital como fuera del estado.

Cuando era niña quería estudiar medicina, pero no pudo aunque hace 11 años se dio la oportunidad de pertenecer a un grupo, entonces, de una u otra forma estoy cumpliendo con ese sueño de hacer algo en la rama de la medicina.

Para ella no ha sido muy fácil el llevar su hogar con el brindar el servicio de paramédico, “a veces a la familia no le gusta que se salga de noche, por los peligros que uno corre, pero yo les pregunté a mis padres, si a mi me llega a pasar algo ¿Qué prefieren, que me atienda un hombre o una mujer?”.

Esa es la razón por la que ella se encuentra realizando su  trabajo, “porque si no soy yo quién lo va hacer; cuando inicié en esto eran pocas mujeres, había más hombres, a lo mejor por la misma situación de que los padres no quieren que sus hijas estén en este ámbito, pero pues aquí estamos”.

Labor altruista

Por ello, para ella es muy satisfactorio su trabajo, “no es porque me den las  gracias ni porque las personas me lo agradezcan,  pero el hecho de que pueda ayudar alguien, para mi es muy importante”.

Aseguró que ese es su legado a la sociedad, “lo que mueve es el amor al prójimo, ya que, en la actualidad se nos ha olvidado quién, creo que eso es lo que puedo heredar”.

Su jornada diaria es desde las 09:00 a las 21:00 horas, todos los días de la semana, “para los accidentes no hay descanso, a veces se atienden de 12 a 15, por lo que siempre hay trabajo con la sociedad”.

Refirió que para realizar su trabajo necesitan del apoyo de la ciudadanía, “el gobierno municipal nos ha apoyado, nos permite el acceso a los lugares donde ellos tienen un cierto control o reglamento hecho”.

Así como circular con la sirena abierta en las bicicletas en el Centro Histórico, lo cual permite su traslado inmediato a los lugares en los que se precisa de su presencia.

Colectas para el material

Para adquirir  materiales de curación tiene que hacer colectas, “para que podamos adquirir  lo que se va utilizando en el día a día, los cuales son de un solo uso: guantes, vendas, apósitos, sueros,  que se le ponen a una persona y ya no se pueden volver a utilizar”.

Las colectas están estipuladas en la mesa directiva de la Asociación que es la Compañía Oaxaqueña de Vanguardia y Liderazgo Empresarial A.C. , la cual está legalmente registrada ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT), en el que se considera que a los voluntarios se les asigna  una cantidad para la alimentación, ya que al ser voluntarios regalan su tiempo, conocimientos  y experiencias, “entonces, el pago que hace la asociación es brindarle los alimentos, la cual es una comida sencilla pero sustentable”.

Lamentó que la ciudadanía no tenga cultura vial para darles paso en los momentos en que se trasladan a brindar un servicio a las personas que así lo requieren, “si nos dejan pasar o nos abren paso, esto es más fácil con el transporte público, estoy hablando de un urbano y de un taxi, las personas civiles aún no tienen la cultura de darnos el paso a pesar de que llevamos encendida una sirena”.

“Esto de ser paramédico no es un juego, es algo muy importante, ya que salvar una vida para mí me llena, así sea una simple cortada; por lo que espero que las mujeres nos creamos lo que estamos haciendo, lo que sea, no necesito que un  hombre me lo apruebe, si no que  nosotras creamos lo que hacemos”, precisó.

Mujeres fregonas

Ella desciende de una familia de mujeres “muy fregonas”, las cuales siempre le enseñaron que no debe de depender de lo que le dé un hombre, “mi abuelita decía, tu tienes que estudiar por ti, si no quieres hacerlo aprende hacer lo que quieras, si deseas hacer tortillas, hazlas, porque de ahí te vas a mantener y a tus hijos, no dependas de un hombre, porque ellos van y vienen, pero tu no”.

Aseguró “la mujeres somos más que el sexo débil, nosotras hemos sido las que nos hemos creído que somos así; dentro de este grupo me he dado cuenta que no soy tan débil, he subido cerros y he hecho cosas que a lo mejor, como civil no me hubiera imaginado hacerlas, y donde muchos hombres como paramédicos no lo harían”.

Treviño Arriaga, está orgullosa de ser quien es, nunca se ha sentido menos que nadie, al contrario, siempre quiere ser mejor en todo lo que hace, “no me gusta ser igual que las demás personas”.

Con una sonrisa y la satisfacción de hacer con amor, pasión y entrega, Judith del Carmen Treviño Arriaga, aborda su bicicleta para continuar atendiendo las emergencias que surgen en la ciudad.