Nadie defiende la laguna Biahuido'

JUCHITÁN, Oaxaca.- Ya pasaron más de dos semanas de la invasión del sitio arqueológico de una parte de la Laguna Biahuidó’, sin que hasta ahora alguna autoridad se haya pronunciado al respecto.

Los invasores, integrados por familias en busca de vivienda, se mantienen en el lugar y aun con las bajas temperaturas y los fuertes vientos, han procedido a limpiar el lugar y en algunas zonas se ven escombros para rellenar la laguna.

La primera autoridad en actuar debería ser el Ayuntamiento Juchiteco y en una segunda instancia el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), pero ninguna de las autoridades ha hecho algo hasta ahora.

Laguna Zope o Biahuidó’ es el único centro rector del Preclásico Inferior y Medio identificado hasta ahora en el Istmo Sur.

El INAH a través del investigador Marcus Winter ha considerado fundamental actuar para su protección para garantizar futuros trabajos y entendimiento del pasado prehispánico del Istmo oaxaqueño.

Laguna Zope en su fase de máximo esplendor de 800 a 400 años antes de Cristo cubrió 90 hectáreas y tuvo -se calcula- hasta mil habitantes.

La laguna Biahuidó’ luego del tiempo de lluvias se llena de agua, los bulbos enterrados al fondo cobran vida haciendo florecer a los nenúfares que caracterizan a esta zona de lagunas que por la mancha urbana ha quedado reducida a la laguna Bihuidó’.

Conocidas como Mudubina (retoño que llora) y Xtagabeeñe’ (brazo florido de lagarto) las nenúfares llenan la laguna, en donde los niños de las zonas cercanas acuden a cortar y se ayudan en su economía la venderlas en el mercado.

Las nenúfares de la laguna Biahuidó’ forman parte de los mitos y leyendas que han rescatado escritores zapotecos de la talla de Andrés Henestrosa y Gabriel López Chiñas, en las que las dos plantas representan el amor imposible de dos parejas que no se pueden ver porque uno florece de día y el otro de noche.

De permitirse un asentamiento urbano cerca de la laguna y posterior secamiento y llenado de escombros, las flores de la leyenda no volverán a florecer.