Sueltan 2,500 millones de dólares para la lucha contra el coronavirus en EU.

Presidente de Estados Unidos Donald Trump, buscó este miercoles, tranquilizar a la población y a los mercados ante la situación del coronavirus, pues el pánico ha ido incrementando con el pasar de los días, pero sin descartar nuevas restricciónes de viaje.

El mandatario señaló que el contagio "no es inevitable" el día en que las autoridades mencionaron haber identificado el primer caso en Estados Unidos de origen desconocido. 

"No creo que sea inevitable. Creo que existe la posibilidad de que pueda empeorar, una posibilidad de que pueda empeorar bastante, pero nada es inevitable", dijo Trump en rueda de prensa en la Casa Blanca, al anunciar que nombró al vicepresidente Mike Pence para dirigir la respuesta a la enfermedad.

Trump saludó las primeras medidas tomadas, como la prohibición de ingreso al país de extranjeros que en las últimas dos semanas estuvieron en China, origen de la epidemia.

Sin embargo, el precidente mencionó que decidiría "a su debido tiempo" si suma a la lista a Corea del Sur e Italia. Corea del Sur tiene casi 1,600 casos, el mayor número fuera de China, mientras que Italia tiene 400. Ambos países han reportado 12 muertes.

El miércoles por la noche, el Departamento de Estado elevó su nivel de precaución de viaje para Corea del Sur al segundo más alto, instando a los estadounidenses a reconsiderar ir a ese país.

Consultado sobre Brasil, que este miércoles anunció el primer caso de coronavirus en América Latina, Trump dijo que se fortalecieron las medidas de control aunque no detalló cuáles, y enfatizó su buena relación con su homólogo Jair Bolsonaro.

El secretario de Salud, Alex Azar, advirtió por su parte que si bien el avance del nuevo coronavirus en el país permanece contenido, la situación podría escalar.

"El grado de riesgo tiene el potencial de cambiar rápidamente, y podemos esperar ver más casos en Estados Unidos", dijo.

Estados Unidos está preparado para intensificar su respuesta en "mucho mayor escala" de ser necesario, aseveró Trump, y dijo que en algunos estados los hospitales están liberando habitaciones y construyendo áreas de cuarentena y el gobierno ha "ordenado" muchas máscaras protectoras "por si acaso".

Trump prometió además gastar "lo que sea apropiado" para responder al nuevo virus. El gobierno solicitó al Congreso 2,500 millones de dólares en fondos para tratamientos, vacunas y equipamiento esencial, pero el presidente republicano dijo que con gusto gastaría más si la oposición demócrata lo ofrecía.

Legisladores demócratas acusaron al gobierno por tratar de recortar fondos para las agencias de salud pública en su propuesta de presupuesto para 2021, incluido el servicio federal de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Trump se pronunció un día después de que un alto funcionario de salud pública advirtiera que es inevitable que la enfermedad COVID-19 se propague en Estados Unidos.

El CDC llamó el martes a los estadounidenses a prepararse para cancelar eventos e instó a las escuelas y empresas a desarrollar planes de teletrabajo, en medio de advertencias de la OMS que los países no están listos para contener un brote que ha infectado ya a 80.000 personas en 34 países, principalmente en China, y causado la muerte de más de 2,700.

Hasta el miércoles, había 60 casos en Estados Unidos: 15 detectados a través del sistema de salud pública y 45 repatriados desde el extranjero, tanto desde un crucero frente a Japón como desde Wuhan, la ciudad china donde se identificaron los primeros casos.

El CDC dijo que el último caso detectado en California "no tenía antecedentes de viaje relevantes o exposición a otro paciente conocido", con lo cual podría representar la primera instancia de "propagación comunitaria" en Estados Unidos, aunque esto aún no se confirmó.

Una "propagación comunitaria" significa que se desconoce la fuente de infección.

Las acciones de Wall Street terminaron principalmente a la baja el miércoles, estabilizándose un poco después de una caída de dos sesiones en medio de crecientes preocupaciones sobre el impacto económico de la epidemia de coronavirus.