Se dispara contagio de hepatitis A en Oaxaca

Las deficiencias en el saneamiento e higiene personal impiden que en Oaxaca desaparezcan los casos de hepatitis vírica A, una enfermedad que ocasiona la inflamación del hígado.

En vez de eso, la incidencia mantiene un ascenso.

Entre 2019 y 2020 el número casos casi se duplicaron.

Mientras a la semana epidemiológica número siete del año pasado la Secretaría de Salud Federal reportaba 53 casos, en este año la cifra ascendió a cien, 59 de éstos en municipios de Valles Centrales, 22 en la Mixteca, 12 en la Sierra, cuatro en el Istmo y sólo tres en la Costa.

Contraer hepatitis A puede explicarse en el consumo de alimentos o bebidas contaminados por heces de una personas infectada por este virus (VHA), se puede prevenir mediante la aplicación de una vacuna que sólo está disponible de manera privada.

Cuando una persona tiene este tipo de infección por lo regular presenta síntomas como fiebre, malestar, pérdida de apetito, náuseas, molestias abdominales, coloración oscura de la orina o un color amarillento en los ojos. El diagnóstico se realiza mediante estudios sanguíneos y no tiene un tratamiento específico.

La persistencia de esta enfermedad no es exclusiva de Oaxaca, pero sí es la segunda entidad del país que entre un año y otro reporta un incremento alto, del 89 por ciento.

La hepatitis vírica B (VHB) que se transmite durante el nacimiento, el contacto con la sangre y otros líquidos corporales, es otro de los cinco tipos de esta infección que afecta al hígado, pero a diferencia de la tipo A, es mortal, porque puede dar pie a una enfermedad crónica como cirrosis o cáncer primario del hígado.

En Oaxaca, la incidencia es relativamente baja.

Durante el 2019 únicamente se reportaron 8 casos de hepatitis B, una cifra inferior a los 17 acumulados en 2018.

En este 2020 ya se reportaron dos casos, uno en la Costa y otro en Valles Centrales.