UFC 247: Jones vs Reyes, combate disputado y decisión polémica

La UFC 247 nos trajo, hace pocas semanas, uno de los enfrentamientos más esperados para los aficionados a las MMA: el combate por el título de los semi-pesados entre Jon Jones y Dominick Reyes, y el evento no defraudó, al menos en lo que se refiere a la calidad de la contienda. Aunque no todos quedaron contentos con el resultado.

La pelea traía gran expectación; por un lado, siempre es un espectáculo ver pelear a “Bones” Jones, actual campeón y considerado el mejor “libra por libra” de la UFC en la actualidad, que, además, realizaba su enésima defensa del título. Por otro lado, el aspirante, de raíces mexicanas, estaba considerado como uno de los pocos que podían hacerle sombra al campeón (con perdón de DC Cormier). Además, las ruedas de prensa previas habían caldeado el ambiente entre ambos, mostrando una rivalidad que empezaba a ir más allá del octágono.
En definitiva, todo lo que necesita un “Main Event” de la UFC: peleadores de gran calidad, un pronóstico difícil de realizar, y una buena ración de mala sangre entre los contendientes (recordemos el caso más conocido de mala sangre: McGregor vs Aldo).  

Llegó el momento en cuestión y, evidentemente, esa noche todo estaba listo para el gran espectáculo. La UFC sabe cómo montar un buen show y darle expectación. Esta organización es conocedora de la repercusión que tienen sus eventos y que estos están íntimamente ligados a sus ingresos y su presencia internacional. De hecho, han estado eligiendo muy bien su forma de crecer: ya sea a través de convenios con televisiones, como Fox Sports, o asociándose con marcas de primer nivel, como Reebok o PokerStars; también saben cómo hacer uso de las redes sociales, y la forma de “calentar” los combates mediante declaraciones de los luchadores. Por supuesto, este campeonato no podía ser menos; y todo estaba dispuesto para el disfrute de los aficionados.
Antes de llegar al enfrentamiento entre estos dos peleadores tuvimos la oportunidad de ver combates de gran calidad. A destacar, el KO de “Bad Man” Tafa a Juan Adams en el primer asalto, entre dos pesos pesados con una pegada que infunde pavor; Tafa conectó dos golpes en corto que acabaron con las aspiraciones de su rival. Y por supuesto, el combate que compartía protagonismo con el de Jones y Reyes: Valentina Shevchenko contra Katlyn Chookagian, con cinturón en juego; “The bullet” finalizó a su rival en el tercer asalto, pero dominó todo el combate, sin dejar lugar a dudas sobre su reinado en el peso mosca femenino, en la que ya es su tercera defensa.
Y llegó el momento esperado. Jones es un peleador muy completo, y también muy creativo e inteligente: si le das margen, te complicará la vida hasta que no puedas remontar. Reyes lo sabía e intentó evitar que “Bones” pudiese pensar para hacer el combate que le convenía. Por eso, salió a presionar desde el principio, para no dejar a su rival ni un segundo de concentración.
Sinceramente, no habíamos visto a Jones en tales apuros desde su primera pelea con Alexander Gustafsson (de nuevo, que nos perdone Cormier). Reyes mantuvo la presión durante los tres primeros asaltos, y para muchos, fue el vencedor de esas tres primeras rondas. Su zurda iba acosando al campeón, que intentó coger distancia para pensar, utilizando sus piernas para mantenerlo a raya; no obstante, Reyes continuaba con su estrategia, poniendo en serios aprietos a Jones.
Pero el campeón es fuerte mentalmente y no anda escaso de casta y coraje, por lo que en el cuarto round, comenzó a trabajar (no sin sufrir) más a su manera, ante un Reyes que empezaba a acusar el cansancio; aun así, el aspirante continuó conectando algunos golpes que le sorprendían por su fiereza y ambición. Jones quiso apostar por alguna sumisión que le diera el combate por finalización antes del límite de tiempo, pero Reyes aguantó bien los envites.
Al final, una controvertida decisión unánime a favor del campeón, que no acabó de gustar a los aficionados. Jones tuvo que reconocer que el aspirante “se había ganado su respeto”, y un elegante Reyes aceptó la derrota, aunque con la mente puesta en una eventual (y esperemos que no muy lejana) revancha.  
Los que adoramos este deporte, debemos quedarnos con el espectáculo que nos brindaron estos dos guerreros, y esperar una nueva oportunidad de verlos pelear el uno contra el otro. Mientras, nos quedan noticias esperanzadoras sobre el potencial que la UFC ve en nuestra región para futuros luchadores; tal vez veamos a alguno de ellos pelar por el cinturón de esta categoría antes de lo que imaginamos.