Oaxaca estará presente en Festival de Insectos Comestibles de CdMx

Organizadores anunciaron el primer Festival de Insectos Comestibles que se realizará en el Huerto Roma Verde, la colonia Roma de Ciudad de México, y en cuyo evento participará un oaxaqueño para ofrecer parte de la gastronomía de esta entidad.

El evento se realizará del 13 al 15 de marzo. El viernes será de 13:00 a 17:00 horas; y el sábado y domingo, de 10:00 a 19:00 horas.

La entrada tiene costo solo por una cuestión de simbolismo. Tu acceso costará $10 pesos y te permitirá disfrutar de degustaciones, stands donde te prepararán antojitos con insectos y otros que funcionarán como una especie de deli, donde encontrarás productos derivados de los bichitos y que podrás llevarte a casa.

Como ya lo sabes, los insectos son una fuente impresionante de proteínas, así como de fibra, ácidos grasos, minerales y nada de carbohidratos. En caso de que, por ejemplo, tu dietista te haya quitado el consumo de pescado, es verdaderamente con insectos con lo que deberías sustituir este alimento.

Oaxaca presente

El investigador oaxaqueño Anibal Ortiz Zanabria participará en la feria con una muestra de insectos representativos del estado de Oaxaca.  

Ortiz Zanabria refirió que la costumbre de consumir insectos o entomofagia se perdió con la llegada de los españoles a México. A través de la cooperativa gastronómica El Huaje, que nació a iniciativa de su hijo Jesús Ortiz Cruz, ofrecen platillos donde gusanos, hormigas o saltamontes son el ingrediente principal.

 

Refiriere que el grado proteico es tan alto que comer tres condaches equivale a consumir un litro de leche. Son niñas, niños y jóvenes quienes más aceptan comer insectos distintos al chapulín.
Para ofertarlos a comensales, Aníbal ha recorrido diversas comunidades oaxaqueñas, sobre todo de la Mixteca baja.

A la gama de moles tradicionales se puede añadir aquellos que tienen chicatanas, cocopaches o chicharra de nopal, pero “lo que más cautiva es el estofado de aceitunas con cuchama”, esa larva de mariposa verde fluorescente que habita en la parte del municipio de Huajupan, en su colindancia con la reserva de la biosfera poblana.

 

La gama de insectos comestible es variada. Existe el quetchal, la chinche de pasto, el ticoco o gusano de madera, el escarabajo de mezquite o la picarañama (un saltamontes en San Miguel Achiutla, Tlaxiaco, muy difícil de agarrar porque tiene alas) que se pueden ofertar en brochetas.

“Se disfrutan solos, formaban parte de los sazonadores de la comida prehispánica”, explica Aníbal, quien diferencia la preparación de los chapulines que regularmente son acompañados de ajo.

 

 

Culminó que si en Oaxaca se comieran suficientes insectos, en los campos no habría necesidad de utilizar fertilizantes o pesticidas: “agarrarlos y comerlos” permitiría un equilibrio natural de las plagas.