Un cuarto de siglo ayudando al necesitado

La labor de ayudar a las personas ha sido una motivación para Eloy Leyva Gallegos, quien ha dedicado un cuarto de siglo a las labores de brigadista.

El conductor de la Brigada de Labor Organizada de Brigadistas de Oaxaca (LOBO), continúa en este grupo de hombres y mujeres que arriesgan sus propias vidas para salvar la de sus semejantes.

"La sensación de brindar auxilio a una persona que sufre algún accidente o percance es muy gratificante. Nosotros trabajamos con esa motivación, sin esperar nada a cambio”, comenta en entrevista para NOTICIAS.

Don Eloy hace un recuento de las anécdotas que han sucedido a lo largo de su trayectoria en las brigadas.

Existen lesionados que al sufrir un accidente son apoyados por los elementos de esta brigada: “Algunos, desgraciadamente, llegan a tener complicaciones debido a sus lesiones, y que gracias al trabajo que hacemos han podido salir adelante; es lo que nos hace seguir en esta labor”.

Nos falta cultura vial

Los "lobos" trabajan aprisa cuando se trata de salvar una vida, y de pronto los conductores de la capital de Oaxaca pretenden competir por llegar primero a sus destinos, como si se tratara de una competencia y sin considerar la labor de los grupos de auxilio.

Esta es una de las situaciones que le entristece al brigadista Eloy: la falta de cultura vial de muchas personas, las cuales en lugar de hacer a un lado su unidad, pretenden ganarles el paso a los brigadistas, aun cuando existe una persona de la cual dependen los minutos para salvar su vida: "Esto nos sucede de manera constante, a veces no tienen el conocimiento de que deben ceder el paso a la ambulancia, ya que es una vida que pretendemos salvar y la trasladamos a un hospital o alguna clínica”.

Y es que los conductores deberían de tomar en cuenta de que cuando una ambulancia va con códigos y sirenas abiertas, tienen que hacerse a un lado, ya que cada segundo cuenta para salvar una vida.

Satisfacción de ayudar

Para él, como para cada uno de los integrantes de esta y otras agrupaciones de auxilio, su labor es delicada: “Uno se siente satisfecho al apoyar a las personas que lo requieren, donde en parte vale la pena desvelarse para salvar una vida; también es algo muy importante porque de uno depende el hecho de que el lesionado sea salvado cuando se le da la atención de forma oportuna y que los familiares de la persona lesionada se sientan bien”.

Eloy Leyva comenta que los "lobos" algunas veces han sufrido violencia, sobre todo cuando acuden a lugares donde los conflictos sociales son intensos: “Hay áreas en las que corremos peligro para entrar a apoyar a algún lesionado, a veces son conflictos por parte de algunas personas que son derivados de alguna situación profunda, y cuando llegan los compañeros brigadistas a dar el servicio de auxilio, continúa el problema y existen agresiones hacia nosotros. Pero tenemos la labor de cumplir con ayudar al lesionado”.

Indicó que las fechas en las que más se registran accidentes son los periodos vacacionales, fin de año y fechas importantes: “Lamentablemente, las personas consumen alcohol, el cual lo combinan con la velocidad y el volante, y es donde surgen los accidentes, que a veces llegan a ser fatales”, comenta.

Brigada sin apoyos

Al no contar con el apoyo de las autoridades estatales y municipales, cada uno de los integrantes de la Brigada Lobo tiene que sufragar los gastos de gasolina: “Hay momentos en que de nuestro bolsillo ponemos los medicamentos que ocupamos en cuestión de algún lesionado y más que nada, la gasolina, que es lo que más se consume en el caso de una guardia, porque gastamos de dos mil a dos mil 500 pesos por noche”, dice el conductor.

Por ello, solicitó el apoyo de la ciudadanía para que cuando ellos realicen colectas en los cruceros, mercados o donde asistan, los apoyen con una moneda que no afecte a su economía.

"Dependemos de los fondos que podamos recaudar de la ayuda voluntaria. Con ello podremos adquirir la gasolina, material de curación y el mantenimiento de las unidades", dijo.

Es un hecho que las labores de los brigadistas siempre tienen desenlaces inesperados. Por eso, afirmó Eloy Leyva Gallegos que sus compañeras y compañeros trabajan con adrenalina constante: "Nunca sabemos qué vamos a encontrar en el lugar del accidente. Pero siempre es confortante cuando los familiares de los lesionados, a quienes hemos apoyado, nos agradecen por nuestro trabajo”