Carnavales vallistas, la otra fiesta de los oaxaqueños

Cientos de turistas y locales están ansiosos de ver el espectáculo.

Han hecho una gran valla desde la Cruz de Piedra hasta el zócalo para ser partícipes del día en el que todos aprovechan para bailar, cantar y beber, antes de que inicie la Cuaresma, donde deben orar y callar.

Acompañados de mezcal, dulces y confeti, los 10 municipios conurbados a la capital oaxaqueña se dieron cita en el Andador Turístico para mostrar un poco de lo que podrán ver el próximo 25 de febrero en cada una de sus demarcaciones.

“Esto no es sólo un poco de lo que hacemos en Villa de Zaachila, ahí participa todo el pueblo y vamos disfrazados, bailamos y es un gran día de fiesta; deben ir”, relata Antonio Morales, quien viste con una capa blanca, huaraches y cubre su rostro con una máscara de diablo.

Añade que el orgullo de participar en el Carnaval de Villa de Zaachila se lo compartió su papá y a éste su abuelo y es una tradición que tienen desde hace más de 70 años.

Recuerda que la primera vez que fue parte de esta festividad tenía siete años e iba acompañado por su papá; Este sábado su esposa e hija lo miran y graban desde la multitud.

(((CABEZA DESCANSO))) Andador con cascarones

Varias mujeres sin distinción de edad caminan por las calles contiguas a la catedral, punto final de la Segunda Muestra de Carnavales de los Valles Centrales y todas tienen algo en común: cargan en su mano un palo de madera que sostiene un cascaron decorado de papel china de distintos colores.

De acuerdo con Antonio, es una tradición que tienen en su comunidad y consiste en que el joven disfrazado de diablo le regala a la mujer para confesar su amor; este sábado quisieron compartirlo con los visitantes y “llamar la atención”.

Ni siquiera las caras manchadas por las huellas negras de las manos hechas por los diablos participantes de San Martín Tilcajete pudieron superar los cascarones de Zaachila.

(((CABEZA DESCANSO)))

Ser el más visto y escuchado

Alonso Carreño, vestido con una manta azul oscura que simulan un par de alas y máscara de murciélago, afirma que deben ser los más visto y escuchados, por eso azota contra el suelo su chicote (un mecate de 5 centímetros de grosor), el cual provoca un sonido similar a un trueno.

Las personas que están en el atrio de la iglesia de Santo Domingo sonríen y graban los coloridos trajes de los participantes de Ánimas Trujano, aunque se alejan rápidamente, pues tienen miedo de que el chicote los golpee, aunque parece que los participantes tiene calculado dónde golpearán, pues no hay heridos.

“La cosa es hacer escándalo. Nos gusta hacer fiesta antes del Miércoles de Ceniza. Aquí no importa la edad, puede participar el que quiera: niños, chavos o adultos”, resalta.

Alonso, de 25 años, comparte con orgullo que participar en esta presentación es una tradición que se ha compartido por generaciones desde hace más de 60 años y que se ha logrado conservar.

(((CABEZA DESCANSO))) Gastos y fiestas

Los participantes mencionan que el transporte corrió por cuenta de los organizadores, la Dirección de Cultura y Turismo municipal; sin embargo, no lo tomaron, pues están a pocos kilómetros del Centro Histórico.

Mientras que los trajes sí va por cuenta de cada participante, cuyo precio supera los mil pesos en algunos caso, como el de Alonso, quien invirtió 700 pesos por el traje, ya que él escoge la combinación de color y el tamaño de las alas.

“La mandamos a diseñar. Cada uno es diferente, pues cada quien elige cómo quiere lucirlo y salir a participar. La capa con alas tienes que lucir y la máscara no debe ser tan común”, detalla mientras extiende los brazos para mostrar sus alas.

((CABEZA DESANSO))) Invitados especiales

“Los participantes del carnaval más grande que tiene Oaxaca no podían faltar en esta segunda muestra”, se escucha entre la multitud y se refieren a los participantes de Putla Villa de Guerrero, cuya celebración comenzó el día de ayer.

Las personas asienten con la cabeza al escuchar esta afirmación y comienzan a aplaudir mientras escuchan la canción conocida como Carnaval Putleco.

Bebés y niños vestidos de tiliche confirman lo que los participantes de cada uno de los municipios participantes ha declarado: participar en el carnaval es una tradición que se sigue heredando a través de las generaciones.

Carnavales participantes:
San Martín Tilcajete
Villa de Zaachila “Grupo Natividad”
Ánimas Trujano
San Juan Bautista La Raya
Cuilápam de Guerrero
Macuilxóchitl de Artigas Carranza
Santa Catarina Minas
Santa María Coyotepec
Trinidad Zaachila
Villa Putla de Guerrero como carnaval invitado.