Ciclovía Arco Sur - Este, olvidada

El único letrero con información sobre la vía como su longitud, los puntos por donde pasa o su principio y su fin, fue mal colocado cuando se inauguró la obra; la cara que debería guiar hacia Oaxaca de Juárez, lo hace hacia Santa María El Tule y viceversa. “Si así está el camino”..., dice el dicho popular.

La ciclovía Arco Sur - Este, que en teoría debería conectar a la capital del estado con el poblado del árbol milenario (uno de los principales atractivos turísticos de los Valles Centrales), se ha convertido en una más de las obras olvidadas por las administraciones que han desfilado por los seis municipios que comprende la ruta.

Oaxaca de Juárez, Santa Lucía del Camino, San Francisco Tutla, Santa Cruz Amilpas, Tlalixtac de Cabrera y Santa María El Tule, no han mostrado iniciativa para rehabilitar la vía y las consecuencias las enfrentan los ciclistas que, por necesidad o simplemente por recreación, hacen uso de ella.

“Mi recorrido es desde aquí (Santa María El Tule) hasta casi el centro; a diario voy ahí a donde termina Santa Lucía del Camino y pues sí tenemos que ir viendo porque hay mucha gente que ya la agarró de paso peatonal; aunque lo más dañado sería la pavimentación y que en las noches no hay iluminación”, dice don Miguel Ángel, asiduo usuario de la ciclovía. 

Debido a que tiene que trasladarse del trabajo a su casa en bicicleta para ahorrar un poco de dinero, para don Miguel las dos ruedas se han convertido en su principal alternativa de transporte, por lo que desearía mejores condiciones de movilidad.

“Conocemos la situación (de abandono), la pavimentación es lo que está un poquito más complicada; hay partes en donde ya se dañó por completo y para pasar, pues se complica un poco”, dice. Y añade: “si yo tuviera que ponerle en general a la ciclovía una calificación, digamos del 0 al 10, yo le pondría un 8”.

En la noche y cuando llueve

Durante el día, principalmente en fines de semana, es normal ver a familias enteras ‘rodando’ con sus bicicletas, ya sea por recreación o por convivir y ‘soltar’ los músculos. Sin embargo, durante la semana, en la ciclovía se ve de todo.

Ramas de árboles caídas, anuncios publicitarios, un poco de basura, falta de alumbrado y transeúntes, son algo de lo que, con el tiempo, se ha hecho parte de la vía. Si a esto sumamos las inclemencias del tiempo en época de lluvias, el resultado será caótico.

“En la noche, de aquí (Santa María El Tule) hasta el puente elevado del libramiento no hay nada de luz; entonces eso estaría chido que se mejorara, para andar más seguras”, señaló Paulina, que cada noche regresa desde su trabajo, en Oaxaca de Juárez, hasta su casa, pedaleando.

Además, comenta que “quizá ya pedir así como un módulo de hidratación ya sea mucho, pero sí se pueden arreglar algunas condiciones de la pista porque ahí en el puente elevado hay una zona en la que se pierde uno porque no hay señales para delimitar el carril de los coches y el de las bicis; un semáforo, por ejemplo”.

Por su parte, Andrea contó las complicaciones que enfrenta al ir en bicicleta rumbo al Tule en tiempo de lluvias. “Es un río esto”, dice.

“Todo este tramo se inunda (desde la calle camino del Tarrastro hasta el final del recorrido), sabemos que la lluvia es algo de la naturaleza que no podemos evitar, pero las consecuencias como los charcos, los baches e incluso los accidentes como caídas, se pueden prevenir creando buenas condiciones en la ciclovía”, apunta.

Y concluye diciendo que “hay un chingo de baches, un chingo de hoyos y pues ya mucha gente nos hemos dado golpes chidos”, mientras muestra una cicatriz en su brazo.

En el olvido

En su trazo original, se preveía que esta ruta abarcara desde el centro de Santa María El Tule hasta el Zócalo de Oaxaca de Juárez; incluso en el mapa del anuncio informativo aparecen señalados y resaltados ambos puntos.

Cabe hacer mención que en ambos casos, los destinos finales originales se encuentran a casi un kilómetro de donde finaliza la ciclovía.

Ante esta situación, un ciclista que dijo ser originario de Chihuahua y asiduo visitante de Oaxaca, a donde llega precisamente para andar en bici “libremente”, solo tiene una respuesta: “a nadie le interesa mucho el tema de moverse en la bici”.