Urgen protocolos para prevenir violencia infantil

El Congreso del Estado exhortó al Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) y de la Secretaría de Seguridad Pública de la entidad, a que diseñen e implementen protocolos especializados para la prevención y atención a casos de violencia infantil.

Así como que instrumenten disposiciones y acciones administrativas que tengan por objeto garantizar la seguridad al ingreso, permanencia y egreso de niñas y niños en los espacios educativos del estado, con la participación de los cuerpos policiales.

El dictamen que fue aprobado como de urgente y obvia resolución, establece que el asesinato y tortura de Fátima, una niña de 7 años, en la Ciudad de México, hace necesario pensar si los niños en edad escolar se encuentran protegidos en nuestro estado.

Añade que si bien estos casos no son un fenómeno reciente en los centros escolares, también se reconoce que en estos momentos su recurrencia, intensidad y difusión es uno de los grandes problemas sociales que está llamando fuertemente la atención de autoridades, legisladores, directivos, educadores, madres y padres de familia.

“Este fenómeno, debido a la frecuencia con la que se está presentando en las instituciones de educación básica, exige atención oportuna y sistemática para evitar consecuencias fatales, tales como la generación de una corriente de opinión que llegue a considerarlo natural propia de la convivencia escolar”.

Agrega que la violencia en su modalidad de abuso sexual infantil, así como el acoso escolar, maltrato, robo, entre otros delitos, de ninguna manera deben ser minimizados y mucho menos evadidos irresponsablemente, pues a diario niños, niñas y adolescentes están expuestos a ser agredidos tanto física, como sexual o psicológicamente en los escenarios cotidianos donde interactúan.

Destaca que estas formas de violencia pueden incidir negativamente en su desarrollo, salud, integridad física y bienestar, generando secuelas sociales e individuales a corto, mediano y largo plazo.

Reconoce que el problema de la violencia en las escuelas es complejo y multifactorial, por tanto, su tratamiento requiere del involucramiento no sólo del personal docente y directivo de las instituciones educativas, sino también de la participación decidida de las madres, padres y tutores, personal administrativo y/o personas que no son docentes y que forman parte del plantel, subdirectores administrativos y supervisores, asumiendo cada uno su responsabilidad y compromiso para garantizar la seguridad del alumnado al término de sus actividades escolares.

Subraya que en consecuencia es importante la adopción de nuevas medidas protocolarias para evitar que hechos como los de la niña Fátima se sigan registrando.