ARCHIVO GENERAL DEL ESTADO DE OAXACA| Un realista en Oaxaca: José Antonio Reguera 

Dentro de los fondos que resguarda la Dirección del Archivo Histórico del Archivo General del Estado de Oaxaca, se encuentra Milicia, que es uno de los fondos menos consultados; esto, por el poco conocimiento que se tiene de su existencia; está conformado por 724 cajas que contienen 5,960 expedientes, que datan de 1786 a 1950. Las secciones que lo conforman: Administrativa, Hospital Militar, Reclutamiento, Manejo de explosivos, Registro de armas y Tribunal.

Dentro de la sección Administrativa, hallamos la serie Informes, conformada por las subseries: Banda de música, Instrucción Militar, Operaciones militares, Órdenes del día y partes de novedades, Policía Rural y Sublevados. En la serie Informes se localiza un expediente que data de 1814, en el que el Comandante José Antonio Reguera, jefe de la 5ta y 6ta división de las tropas realistas, de la Costa del Sur en Oaxaca, conjunta una serie de correspondencias, informes, solicitudes, partes de novedades, registros de personal y equipos de guerra, las cuales junta y remite a la Ciudad de México, a través del Real Servicio, para que se le haga llegar al Excelentísimo Señor Don Félix María Calleja, Virrey y Capitán General de la Nueva España.

Como lo explica en su primera carta del 6 de enero de 1814, se siguen las operaciones para hacer frente a las fuerzas rebeldes y retomar el control del puerto de Acapulco, nos esboza las dificultades de comunicación, y las desventajas que enfrenta comandando 1,200 hombres, su poco progreso en la suerte de las armas a consecuencia de la escasez de municiones, por lo que requiere el auxilio con el material que pide: pólvora, cartuchería para fusil, plomo, piedras de chispa, tropa y dinero.

Primera carta

Es evidente que quiere resaltar la acción de sus hombres: “Aun cuando jamás llegaran acá auxilios ningunos de nuestra Patria y que se hallara todo el reino imbatido por la maldita canalla, este Vuestra Excelencia, en el entender que no echaría sobre si esta valiente División, el borrón de rendirse a manos de los malvados, sino que preferirían mejor una honrada muerte, que una vida desgraciada y en vista de este patriotismo ¿Podrá Vuestra Excelencia consentir que sean víctimas los que pueden hacer la más sangrienta guerra, al enemigo de la paz? No Excelentísimo Señor, no puede consentirlo ni Dios, ni el Rey, ni la Patria: estos son soldados fieles hombres que aprecian más la libertad de la Religión Santa y de su Patria, que la sangre de sus venas, y unos hombres de estas circunstancias ¿Podrá el carácter de Vuestra Excelencia dejarlos abandonados, al furor de los tiranos? No creo que puedan permitírselo a Vuestra Excelencia, su táctica militar, su religión y humanidad.” Es interesante ver la perspectiva del otro bando, en este caso de los Realistas, que consideran justificable la defensa del legítimo Gobierno y están dispuestos a dar su vida, para defender su Patria.

Este expediente contiene la correspondencia remitida por José Antonio Reguera, donde mantiene comunicación con diferentes jefes realistas: Miguel de Ortega y Moya, Comandante Militar, José Gabriel de Armijo, Teniente Coronel, José María Espinosa, Ayudante de División, Lorenzo de Zamora, subteniente, Juan Diego Bejarano, Intendente, (quien se pasó al bando de los Insurgentes, y Reguera pide su indulto siempre y  cuando vuelva al bando de los Realistas), Manuel Castro Medina, Bachiller, cura interino y capellán de la 5ta división, Antonio Batres, Francisco Paris, comandante, Pedro Antonio y Vélez, fray José Herrera, Juan Nepomuceno Tico, teniente, Melchor Álvarez, coronel, y Juan Gamboa, alférez del regimiento de Dragones de México.

Remite estados generales de fuerzas: hombres que conforman la fuerza, clases, armamentos, vestuario y caballos, información  precisa de los oficiales: clases, tiempo de servicio, campañas y acciones de guerra en que han participado.

También podemos hacer un seguimiento de los lugares de donde se remitió la correspondencia: Campamento de Cruz Grande, Ayutla, Real Fortaleza de San Diego de Acapulco, Ciudad de México, Juchitán, Jamiltepeque, Hacienda de los Cortijos, Ometepeque, Amusgos, Atoyaque, Quantepeque, Cuartel General de Oaxaca, Chilapa y Chilpancingo.

Informe de Reguera

Es atrayente la declaración que da el Sargento 1º de la 2ª campaña de la 5ª división, Pedro Romano, quien se fugó el 27 de julio de 1813, del Puerto de Acapulco, quien da un breve informe del estado de esta fortaleza y las actividades que han hecho los rebeldes para su defensa.

De igual importancia es el informe que da Reguera del comienzo del sitio al Puerto de Acapulco y todos los enfrentamientos que se dieron para su defensa, hasta que se da por fin la derrota de los realistas y comienza las tareas de recuperación de esa plaza. Aunados a las partes de acción, que son muy detallados las tácticas de guerra usadas, así como las bajas que hicieron y recibieron en las refriegas; estos partes de guerra los remiten los diferentes capitanes y el mismo Reguera al Comandante General, José Gabriel de Armijo. Algunas de estas partes o acciones de guerra, fueron publicados en la Gaceta de Gobierno de la Ciudad de México.

Destaca el borrador, del 8 de agosto de 1813, de la capitulación convenida para la entrega de la Fortaleza de Acapulco, la cual fue firmada por el Capitán General José María Morelos y el Señor Gobernador Don Pedro Antonio Vélez, la cual contiene 10 artículos en los que proveen cómo se hará la salida de los realistas y la entrada de los insurgentes, respetando las pertenencias y vida de los derrotados.

Y a continuación, se copia el indulto otorgado por Morelos, a José Antonio Reguera y al personal que comanda, pidiendo la entrega de las armas y que sirvan a la nación; este fue expedido en Chilpancingo, el 20 de septiembre de 1813, el cual, Reguera leyó a sus hombres y se negaron a aceptarlo, prefiriendo seguir en armas y defender a su monarca Don Fernando 7mo.

Este notable documento nos permite ver la otra versión de la Independencia de nuestro país, pues como la señalaba el insigne historiador Miguel León Portilla, la historia la escriben los vencedores, y son estas muestras documentales que nos acercan a la visión de los vencidos, que a pesar de estar del lado realista, merecen sus voces ser escuchadas y entendidas. Este es solo uno de los tesoros que resguardamos en el Fondo Milicia, aún hay más documentos inéditos que esperan su visita para ser consultados y difundidos; acerquémonos a la historia de nuestra entidad o patria chica.