Se cae a pedazos la escuela "Basilio Rojas"

La institución de 51 años se está cayendo sola.

Docentes, estudiantes y padres de familia han atestiguado en los últimos años el deterioro de la Escuela Primaria "Basilio Rojas". Se trata de una institución educativa con más de cinco décadas de brindar educación primaria a niñas y niños de Oaxaca. Varias generaciones de profesionistas alguna vez transitaron por las aulas de este espacio educativo.

Sin embargo, esta primaria ha sido víctima del olvido de las autoridades. El inmueble luce abandonado, las canteras que forman parte del mismo se están cayendo paulatinamente. No ha sucedido una tragedia, pero la situación podría ser de riesgo.

Urge el apoyo para restaurarla

Esta escuela se encuentra ubicada en la esquina de las calles Fiallo y Guerrero, en el centro de la ciudad de Oaxaca. "La construcción se está cayendo poco a poco, es urgente el apoyo de las autoridades correspondientes", dice doña Rosa, madre de familia, quien espera que no suceda algún accidente al interior del inmueble.

Reyes Adán Islas Rosas, director de la Escuela Primaria "Basilio Rojas", recordó que a pesar de encontrarse dicha institución educativa a escasas dos cuadras del palacio de gobierno, recientemente ha sido víctima de delincuentes, "amantes de lo ajeno" que se introdujeron hasta la dirección para robar diversos artículos. Esto sucedió apenas el año pasado.

Apenas el jueves 6 de febrero, a las 18:00 horas le llamaron para informarle que a una mujer que transitaba por el lugar, le había caído un pedazo de cantera en la cabeza al caminar fuera de la escuela: “fui en persona para corroborarlo, y efectivamente: ví a una mujer lesionada a quien le había caído encima una cantera que estaba mal puesta y le rompió la cabeza. A la señora se le brindaron los primeros auxilios, pero es lamentable el asunto porque ya se han tocado puertas para repararlo y hasta la fecha no hemos tenido respuestas”.

Demoran respuesta para ayuda

Al respecto, el director de la escuela indicó que dicho accidente fue precisamente consecuencia de los continuos temblores que se han registrado al interior del estado: “Nosotros ya pedimos apoyo al Municipio de la ciudad de Oaxaca de Juárez; recibimos respuesta positiva por parte del equipo del Ayuntamiento, e hicimos mecánica de suelo para ver si había un problema más grande. Sin embargo, ha pasado el tiempo y se han demorado los resultados del apoyo institucional”.

Para evitar otro accidente en ese lugar, el personal de la Escuela Primaria "Basilio Rojas" colocó una cinta prohibiendo el paso; “afortunadamente, este accidente no fue en horas de clases, sino más tarde. Pero de igual manera, las personas están en riesgo al pasar cerca, porque este inmueble ya representa un riesgo por sí mismo”.

Mencionó que otro problema que tienen actualmente es el de que no se ha podido lograr que se rehabilite su sala de cómputo, la cual sufrió daños desde el sismo del 7 de septiembre de 2017, misma que continúa inhabilitada y actualmente no se da el servicio a los educandos.

Escaso equipamiento

En total, hay 284 alumnos, quienes hasta ahora están siendo perjudicados por el simple hecho de no contar con sala de computación. Según informaron, la escuela ya cuenta con un total de 32 computadoras, algunas de ellas en mal estado y otras obsoletas. Sin embargo, de las que existen, solamente 14 son útiles.

Esta fue la razón por la que la dirección de este instituto había solicitado la rehabilitación del inmueble. Asimismo, buscaron opciones para renovar el equipamiento de material tecnológico, que pudiera impulsar el aprendizaje académico del alumnado.

“Cuando se realizó el festejo por el 50 aniversario de la Escuela Primaria 'Basilio Rojas', tuvimos el apoyo de padres de familia que ya son profesionistas, así como de diversos personajes de la esfera política. Lo que requerimos ahora es que nos apoyen para restablecer esta escuela que a tantas generaciones ha visto pasar por sus aulas”, dijo Islas Rosas, en entrevista.

Desde que la actual dirección empezó a laborar en esta escuela, hace un año con seis meses, el equipo de trabajo expuso las necesidades del instituto. Sin embargo, consideran que no han tenido una respuesta que permita visualizar un mejor futuro para este plantel de educación básica.

Todavía no saben cómo podrán recobrar el salón de cómputo y otros espacios que han sido afectados. Y peor aún, saben que el mantenimiento del inmueble para evitar accidentes es fundamental, pero sigue sin resolverse.