Vende tamales para pagar tratamiento contra cáncer

Ana Lilia PachecoAna Lilia Pacheco

Desde las 5 de la mañana, doña Eugenia comienza a cocinar los guisos para los tamales.

Eugenia López Silva relata que en diciembre, su hija más pequeña, Guadalupe Sebastián Silva, de 16 años, tuvo mucha fiebre. Tras varios estudios y revisiones de distintos doctores, el diagnóstico fue el mismo: Leucemia.

Ambas se trasladaron de Puerto Escondido, su localidad natal, a la capital oaxaqueña para comenzar la lucha contra el cáncer, por lo que la madre decidió vender tamales para conseguir dinero para transportes y medicamentos.

Gracias al apoyo de un conocido de su hermano, doña Eugenia y Guadalupe (o Lupita) tienen un lugar dónde vivir mientras la niña recibe quimioterapias en el Hospital de la Niñez Oaxaqueña y es en la azotea de la casa ubicada en Ampliación Santa Lucía, donde doña Eugenia prepara los tamales.

“Yo de por sí hago tamales y antojitos allá en mi casa, por eso decidí hacerlos aquí para tener dinero para el medicamento porque a veces no hay en el hospital y el tratamiento no funciona”, comenta la mamá de Lupita.

Tamales diferentes

Chileajo con puerco, cambray, lechecilla y chocolate son algunos sabores de tamales que vende doña Eugenia, quien asegura, aprendió a hacerlos por la necesidad de trabajar y ofrecer productos diferentes.

“En el hospital me encargaron unos para el Día de la Candelaria y me dijeron que estos sabores no son muy comunes en la ciudad y que los vendiera para que así tuviera un ingreso durante este tiempo que vaya a estar con el tratamiento de mi hija”, destaca.

La madre de familia recuerda que un día vino a visitarla una de sus hijas y le dijo que la acompañara a buscar dónde comprar los ingredientes para trabajar, “porque me daría pena estar pidiendo dinero en la calle, por eso mejor trabajo y ya es mi esfuerzo”.

Con la ganancia, doña Eugenia paga los pasajes y medicamentos de su hija, pues al día gasta alrededor de 400 pesos para ir a las quimioterapias y revisiones.

“A mí me gusta mucho trabajar y le digo a ella que vamos a luchar para que en caso de necesitar dinero, ya tengamos un poco ahorrado”, reconoce.

La lucha de Lupita

“Desde que llegamos ha estado en quimios e inyecciones. Va un día sí y uno no al hospital. En los próximos días le harán estudios para saber si está funcionando el tratamiento”, detalla la madre.

Por su parte, Lupita lamenta no poder comer los deliciosos tamales que prepara y vende su mamá, pues la tienen con una dieta libre de grasas.

“A veces me dice que ya nos vayamos, que me la lleve a Puerto, pero le digo que qué tal si se me pone mal en el camino o se complica; sólo le digo que sea fuerte”, resalta. 

Lupita y doña Eugenia no saben cuánto tiempo estarán en la ciudad, por ello, están buscando algún espacio dónde vivir y trabajar, mientras su hija recibe el tratamiento.

La madre agradece el apoyo que le han brindado sus conocidos, pues tiene un lugar dónde dormir, comer y ahora, cocinar; sin embargo, sí le gustaría tener un espacio en el que no pudiera “causar tantas molestias”.

“Quiero encontrar un lugar y trabajar durante el tiempo que debamos estar aquí porque ir y venir me sale en mil pesos por las dos. Además, nos están citando muy seguido”, destaca.

Con voz entrecortada, doña Eugenia admite que es duro para ella ver a su hija en ese estado de salud, pero la esperanza y apoyo entre ambas, les da fortaleza para continuar con la lucha.

Difusión de sus productos

El teléfono de doña Eugenia no ha parado de sonar desde que, con la ayuda de más madres de familia con niños en el hospital, hicieron una publicación de los productos que vende.

“Me dijeron que me ayudarían con la difusión y sí ha funcionado, ya tengo varios pedidos y aprovecho para vender otros en el lugar en el que quedé de verme con los clientes”, destaca.

Doña Eugenia declara que está pensando colocar un pequeño puesto en el crucero de Cinco Señores para hacer las entregas de los pedidos y pueda vender los tamales.

Para quienes quieran apoyar a doña Eugenia y a Lupita, pueden hacerle pedidos al número 954 108 43 35.