Ex diputado insiste su inocencia filtrando supuestos audios de la joven atacada con ácido

El gasolinero oaxaqueño J. V. C., volvió a negar haber sido el agresor intelectual de la joven y saxofonista María Elena Ríos, la cual fue gravemente quemada con ácido. Carrizal menciona que “No tendría motivos para hacerlo” ya que mantuvo una relacion sentimental con la oaxaqueña.


“Soy víctima de linchamiento mediático y manipulación de la opinión pública sin pruebas ni fundamento, no tengo ni he tenido ninguna motivación para agredir a María Elena ni a ninguna mujer, contrario a lo que piensan quienes me han sometido al linchamiento fui yo quien terminó la relación, ella me mandaba videos y audios pidiéndome que regresara o amenazando con suicidarse por mi negativa a continuar” aseguró  Juan Vera Carrizal a través de un comunicado en redes sociales acompañado de audio y video.


En los audios difundidos, se puede escuchar supuestamente la voz de la saxofonista.

“Yo pensé que me ibas a hablar para decir Elena recuerda que te amo, y no puedo vivir sin ti, pero como no me lo dices yo te lo digo: Juan te amo y no puedo vivir sin ti, te amo papi”.


Asimismo Vera Carrizal filtró un video en donde se escucha a la joven diciendo que lo ama. En su defensa, el presunto agresor mencionó que es inexplicable e insostenible que la abogada y la hermana de la afectada, Silvia, sigan insistiendo en señalar una agresión de su parte.


Anunció la puesta a disposición de las autoridades de la Fiscalía General de Oaxaca de pruebas irrefutables (fotografías, videos y audios) que demuestra que María Elena Ríos Ortiz era la interesada en mantener la relación.
Finalmente el denunciado insistió en defender su inocencia, reiterando que no será él quien pague por un delito que no cometió.


“Lamento tener que exhibir esas pruebas, sin embargo es necesario ante el desbocado linchamiento al que ha sido sometido tras el señalamiento de Silvia Ríos Ortiz, hermana de la saxofonista” finalizó el empresario gasolinera.

Sin embargo, analistas y periodistas como Mónica Garza, señalan que la sola difusión del material representa un delito e implicaría hasta 8 años de prisión.

Además, la periodista cuestiona a la policía cibernética por no haber podido rastrear al empresario, luego de que encontró la manera de seguir en comunicación e, incluso, presentar a la Fiscalía de Oaxaca material de defensa, en referencia a los videos y audios difundidos.