Inclusión escolar, reto para profesores

El juego de memoria inclusivo es un producto cien por ciento oaxaqueño.

Al comienzo del ciclo escolar 2018, a Manuel Luna, profesor de la escuela primaria "Enrique C. Rébsamen", ubicada en la capital oaxaqueña, se le destinó el grupo de primer grado en el que estaban inscritos tres niños sordos, lo cual se convirtió en un reto que no había tenido en sus 20 años de docencia.

“Me dio pánico; pensé ‘¿qué voy a hacer?’ porque en mis años de servicio no había enseñado a niños sordos. Una vez tuve un niño con Síndrome de Down y otro con Hidrocefalia, pero siempre había comunicación oral y esta vez iba a ser diferente”, relata.

Por ello, buscó un curso de Lengua de Señas Mexicana (LSM) y se enfocó en el campo semántico de la escuela para poder comunicarse con los niños; además, tomó la decisión de que sus alumnos oyentes también aprendieran.

“En el horario de clases metí un módulo a la semana para practicar LSM. Después de un año, los niños oyentes ya tienen mucho vocabulario como 'por favor', 'gracias', los colores, entre otros; ahora, si se quieren comunicar con los compañeros sordos, lo pueden hacer”, detalla el profesor.

Señala que al principio, los tres niños sordos se sentaban juntos y convivían entre ellos, pero a partir de que sus compañeros aprendieron palabras en LSM, la inclusión es cada vez más visible.

Manuel tomó clases intensivas de LSM para poder comunicarse con sus tres alumnos sordos.

Confiesa que los padres de familia de los niños oyentes se preocuparon de que sus hijos no fueran a tener la misma atención y educación que los demás grupos de primer año, por lo que fueron evaluados y los resultados fueron similares.

“El aprovechamiento fue el mismo que los otros grupos. De hecho, el deletreo de palabras, el alfabeto con dactilología (comunicación con los dedos de las manos) ayudó mucho a los niños en cuanto a la lectura y pronunciación”, explica.

Juegos lúdicos bilingües

El también Maestro en Educación comparte que en su salón de clases nunca faltan los juegos lúdicos para mejorar el aprendizaje de los niños, incluso tiene una tienda en la calle de Fiallo; pero en marzo de 2019, la escuela donde labora fue invitada a un evento llamado “Guelaguetza Matemática” donde debían presentar estrategias para las enseñanzas de Matemáticas. 

“Ese año, el tema fue diversidad lingüística y había juegos en zapoteco, mixteco, entre otros idiomas y yo di mi propuesta en LSM. En esa ocasión fue solamente enfocado en Matemáticas y presentamos dos juegos de sumas. Con él, aprendió todo el grupo la numeración. Ese fue el primer acercamiento”, comparte.

Manuel señala que después comenzaron a hacer diseños de más juegos para que los niños oyentes aprendieran palabras en Lengua de Señas, pero también necesitaba que los sordos supieran palabras en español, por lo que empezaron a diseñar opciones para conseguir el objetivo. 

“Comenzamos a trabajar con Erik, que es sordo y quien me enseñó LSM; Katia, que también es sorda y es cercana a nosotros; Emmanuel, que es el diseñador, y yo. Juntos hicimos cuatro diseños que iniciaron como un juego de memoria y se convirtieron en un multijuego”.

De acuerdo con el profesor, con las mismas imágenes se puede jugar memoria, lotería, juego de recorrido y de persecución. Además, afirma que una ventaja de ser los creadores de éste, es que cada vez van mejorando el diseño y las palabras.

La importancia de la inclusión

Manuel comparte que, a pesar de que su esposa es profesora de Educación Especial y conoce la Lengua de Señas, no se había interesado en aprenderla, hasta que llegaron los tres pequeños a la escuela.

“La Lengua de Señas me ha ayudado mucho para comunicarme con más personas; es aprender otro idioma”, subraya. 

Destaca que la escuela "Enrique C. Rébsamen" es de la pocas primarias en la capital que acepta niños con alguna discapacidad, pues relata que sus madres de familia con niños sordos comentaron que en otras escuelas no los aceptaron para integrarse.

También comenta que a sus compañeros de trabajo les está interesando aprender LSM para que, en caso de que reciban más niños sordos en su centro de trabajo, la comunicación no sea un problema.

“Esto es todo un reto, sigo aprendiendo. Creo que como docentes nunca debemos perder las ganas de aprender y cada vez que tengamos un reto en las aulas, no quedarnos con lo que sabemos, siempre buscar apoyo”, recomienda.

¿Qué es LSM?
Es la lengua de la comunidad de sordos en México y consiste en una serie de signos gestuales articulados con las manos y acompañados de expresiones faciales, mirada intencional y movimiento corporal.
Cada año, desde el 10 de junio de 2005, se celebra en México el Día Nacional de la Lengua de Señas Mexicana (LSM), fecha en la que fue reconocida oficialmente como una lengua nacional.
¿Lengua o Lenguaje de señas?
El término correcto es Lengua de Señas porque es la lengua o el idioma propio de las Personas Sordas, que tiene su propia historia, su gramática y su estructura.