Nahui Olin, referente cultural del siglo 20

María del Carmen Mondragón Valseca (1893 -1978), conocida como Nahui Olin, es la protagonista de la novela histórica "La mujer que nació tres veces", publicada por Planeta. En este libro, Sandra Frid escribe sobre la mujer de fuego y poeta del cosmos que fue venerada por artistas como el Dr. Atl, Diego Rivera, Tina Modotti y Edward Weston.

Nahui Olin, hija de un poderoso general del porfiriato, no solo llevó una extraña relación con su padre, sino que llegó a un matrimonio impuesto con Manuel Rodríguez Lozano, un exmilitar que ocultaba su homosexualidad y detonaba su histeria, quería vivir al máximo, comerse al mundo, disfrutarlo y dar rienda suelta a diferentes manifestaciones artísticas.

Esta mujer que cautivó en su época por romper paradigmas, fue una mujer insólita para la cultura mexicana, fascinante y multifacética, tanto en la vida como en el comportamiento humano, erótica y en cuanto a la capacidad creativa extraordinaria. Su complejidad contiene el signo de la intensidad; por ello, al abordar a este personaje, la autora se enfrentó a varios retos, los cuales compartió en entrevista. 

-¿Cómo fuiste construyendo esta novela?

-Primero leí todas las biografías y libros que existen sobre ella. Me pareció una mujer extraordinaria y siempre tuve el interés por seguir investigando. Carmen Mondragón es un personaje para una novela. A lo largo de la escritura surgieron datos nuevos, todos fascinantes. 

-¿A qué retos te enfrentaste al escribirla?

-Uno de los principales fue no irme a los extremos de sus estereotipos. Desde un inicio me plantée plasmar a una mujer como lo fue realmente: inteligente y creativa. Otro de mis retos era lograr que el lector descubriera a esta mujer y que se apasionara por ella, por su vida, así como me pasó a mí. 

-¿Qué rodeó a toda esta investigación sobre Nahui Olin?

-Durante los más de tres años en los que escribí esta novela, la investigación fue fascinante. Me gusta la historia. Disfruto de meterme a libros, archivos, de buscar datos, de saber quién puede aportarme algo. Investigué sobre el movimiento muralista, por ejemplo y sobre la vida de cada personaje, como Diego Rivera, de quien tuve que confirmar dónde estaba geográficamente, qué pintaba, qué pensaba, qué opinaba; así, con todos los personajes de la novela. Todos son reales. Al ser novela histórica tengo una responsabilidad de hacer verosímil la historia. Leí biografías de Dr. Atl, de Tina Modotti, el general Mondragón y por supuesto meterme en la piel de Nahui Olin y de los personajes que la rodearon. 

-¿Por qué decidiste titular así a la novela?

-Nahui Olin tuvo muchos amantes, pero fueron tres los hombres que dieron un giro a su existencia: Manuel Rodríguez Lozano, el Dr. Atl y Eugenio Agacino, de ahí viene el título. Por eso también divido la novela en tres partes, porque me parecía importante que la palabra nacimiento estuviera en el título. Recordemos que el Dr. Atl la bautiza como Nahui Olin, que significa movimiento renovador de los sitios del cosmos, así que fue  una manera de reflejar su nombre. 

-Al leer la novela parece que estuvieras escribiendo la historia de una mujer contemporánea; Carmen Mondragón es un personaje muy actual. 

-En el caso de este personaje, viví cuatro años con ella, como hago cada que escribo una novela; así lo hice cuando escribí sobre Nellie Campobello. La vida de Nahui transcurrió del año 1893 al 1978, así que el que me digan que es un personaje muy actual y novela actual, me halaga. Nahui estaba adelantada a su época, una mujer que en aquel entonces hacía cosas que ninguna mujer hacía. Ella vivió su vida como le dio la gana, sin importarle los juicios de la familia. 

-¿Qué te atrapó más de esta mujer?, ¿Qué te marcó?

-Lo que me impresionó muchísimo fueron las cartas que le escribió al Dr. Atl, también los versos que escribió cuando tenía 10 años; lo que decía y su lenguaje me tienen sorprendida. El retratarse o posar desnuda y después vender sus fotografías cuando ya estaba mal económicamente, también fue otro suceso que me llamó la atención. 

-¿Qué aprendizaje te dejó escribir esta novela, leer tanto sobre Nahui Olin?

-Me deja el ser un poco más libre. El tratar de ser más como uno quiere ser. 

-¿Durante tu proceso de escritura, hubo alguna anécdota que te marcó?

-Varias. Cuando una hace una novela, pasan cosas sorprendentes. Una de ellas fue que se puso en contacto conmigo una mujer que conoció a otra chica que estaba resanando los murales que había en casa de la familia Mondragón, localizada en la calle General Cano, de Tacubaya. En esta casa vivió Nahui; ahora ahí hay un edificio moderno. Esta mujer me puso en contacto con el hombre que compró esa casa. El caso es que logré entrar y la experiencia fue impresionante. Pude ver los murales y ver la habitación en la que Nahui nació y murió, vi el entorno en el que ella creció. Ahora el lugar está en ruinas, yo estuve pasmada. El propietario me pidió no tomar fotografías y lo cumplí. Es impresionante cómo en la vida y el destino se van conectando las cosas. También conocí a un anticuario de la Zona Rosa que tenía cosas que pertenecieron a  Nahui Olin; me enseñó algunas credenciales. 

-¿Al estar en esta casa, sentiste algún tipo de energía especial?

-Sí. El señor que compró la casona me comentó que hay veces que una energía lo jalaba a la tierra. Yo tenía ganas de que se me apareciera, la verdad es que no pasó, aunque sí hay una energía muy especial en ese lugar. Lo que más me gustó de esta experiencia, fue que al estar dentro pude incluir en la novela otro elemento que no tiene ningún libro o novela publicada sobre Nahui Olin, que fue describir los murales, porque yo los pude ver. Otro dato que el dueño actual de esta casa me platicó, es que había unos túneles debajo de la casa que conectaban con lugares donde el general Mondragón torturaba gente. 

En "La mujer que nació tres veces", el lector podrá quizá fascinarse con este personaje de  extraordinaria belleza, que poseía unos ojos fuera de serie, los cuales la hicieron centro de las miradas de la sociedad de su tiempo, pero fue su irreverencia para abordar la vida, superando las normas de la época, su arte y sus amores, lo que la convirtieron en un referente de la cultura del siglo 20.

Conózcala

Sandra Frid (Monterrey, Nuevo León, 1959): Estudió la licenciatura en Diseño Gráfico en la Ciudad de México. Ha realizado estudios de Filosofía en la Universidad Anáhuac y en el ICS; en la Universidad Iberoamericana estudió los diplomados en Novela Histórica, Literatura Israelí y Literatura Latinoamericana; y en la UNAM, Mujeres en la literatura. 

Otros libros publicados: Viaje fugaz (1995), Luz entre cenizas (Planeta, 2011), A través de su mirada (2003) y Mujer sin nombre (Planeta, 2012), con la que obtuvo el Premio de Novela del Grupo Editorial Vid, publicada por primera vez en 2007. Es coautora de la trilogía de cuentos: Las revoltosas (2010), Los revoltosos y algunas metiches (2010) y Los revoltosos (2011).