Presentan libro sobre desaparición forzada

“Tiempo suspendido”, libro del juchiteco Camilo Vicente Ovalle, se presentó en la capital del estado.

JUCHITÁN, Oaxaca.- “Tiempo suspendido”, libro del juchiteco Camilo Vicente Ovalle, se presentó en la capital del estado.

Aunque es un estudio sobre la desaparición forzada en el país por parte del Estado mexicano, en el libro hay datos novedosos sobre sucesos locales que tienen que ver con la acción del Estado en su proceso de detención-desaparición. 

De entrada, el doctor en historia no pudo dejar de abordar el caso del desaparecido político Víctor Pineda Henestrosa, quien fue detenido por una patrulla del Ejército en 1978. Aporta una información rescatada del archivo de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), los llamados “archivos de la represión”:

“El 19 de julio de 1978, ocho días después de la detención-desaparición por parte del ejército del líder de la COCEI (Coalición Obrera Campesina Estudiantil del Istmo de Tehuantepec) en la ciudad de Juchitán, el jefe del Departamento de Archivo, Vicente Capello Rocha, envió al mayor de infantería, Raúl Ordorica Cruz, jefe de control, un formato de la aclaración del nombre de Víctor Pineda”.

(((CABEZA DESCANSO))) Vive experiencia en carne propia 

Entre las fuentes consultadas en el libro aparecen los padres del autor, integrantes de la COCEI, que sufrieron detención por parte de los órganos represivos del gobierno.

En el caso de Bertha Alicia Ovalle Bustos, cuenta cómo fue aprehendida el 13 de diciembre de 1983 en la Alameda Central de la Ciudad de México, al acudir a denunciar la detención-desaparición de su esposo Jesús Vicente Vásquez Dormis.

“Al caminar hacia la plaza de la Alameda nos interceptaron a tres compañeros y a mí los agentes de la DFS y nos treparon a una camioneta cubriéndonos el rostro con nuestras propias ropas, intimidándonos con amenazas si gritábamos. Posteriormente nos arrojaron al piso del vehículo y nos trasladaron a un estacionamiento y nos recluyeron con los ojos vendados”, relata la madre del autor.

En el libro se aborda ampliamente la desaparición y eliminación por parte del Estado de la guerrilla clandestina Liga Comunista 23 de Septiembre (LC23S); en un pie de página aborda la llegada de la Liga a Juchitán.

“En noviembre de 1975, específicamente el 20 de ese mes, un comando de la Liga tuvo un enfrentamiento con la COCEI en un mitin de ésta última, muere un militante de la LC23S y dos son detenidos, de lado de la COCEI resultaron muertos 8 campesinos”.

Pistoleros "priistas"

Este suceso es muy importante para la COCEI.

En ese mitin realizado en la pista de El Calvario, murió Gustavo Pineda de la Cruz, mártir coceísta que lleva el nombre de una colonia popular.

La historia oficial de la Coalición fue que habían sido pistoleros priistas los que habían perpetrado los asesinatos.

Líderes de esa época consultados informaron que la Liga quiso asentarse en el Istmo brindando apoyo financiero a la COCEI, a cambio de operar para hacerse de recursos con asaltos a bancos y secuestros de empresarios. 

La organización se opuso a lo último.

El día del enfrentamiento, los integrantes de la Liga entraron al mitin de la COCEI, repartiendo propaganda de la LC23S, en un momento los integrantes del comando armado discutieron con jóvenes coceístas sobre cuestiones ideológicas, la discusión subió de tono a tal grado que los integrantes de la Liga se sintieron intimidados, lo que los llevó a sacar sus armas disparando a la multitud, algunos lograron huir, otros fueron linchados.

Algunos dirigentes de la COCEI justificaron la versión de que habían sido atacados por priístas, al considerar que la Liga había sido infiltrada por el gobierno, pues habían llegado a asesinar supuestamente por orden del gobierno, a líderes de oposición.