Conociendo Oaxaca a través de los órganos históricos

El tiempo más esperado para los amantes de la música antigua, los aficionados del arte colonial y buscadores de aventuras en Oaxaca está próximo a llegar, ya que del 18 al 23 de febrero de este año se realizará la edición 13 del Festival Internacional de Órgano y Música Antigua, organizada por el equipo del Instituto de Órganos Históricos de Oaxaca A.C. (IOHIO).

Este festival representa para los participantes una oportunidad única de conocer Oaxaca a través de los órganos tubulares históricos. Entre las actividades que se realizarán dentro del encuentro, destacan nueve conciertos presentados por organistas de renombre internacional, en ocho de los 11 órganos restaurados de Oaxaca.

Los visitantes realizarán una visita a 13 órganos no restaurados que datan de 1703 a 1876 en el Valle de Oaxaca y la Mixteca Alta; además del acceso a templos poco conocidos del estado y una muestra de la aclamada cocina tradicional oaxaqueña.

El festival va dirigido a organistas, músicos, musicólogos, trabajadores sociales, historiadores del arte, profesores y público interesado. En esta cita coinciden asistentes de México, Estados Unidos, Canadá y Europa. 

En palabras de la directora del IOHIO, Cecilia Winter, los festivales que presenta esta institución son singulares, pues entre su principal atractivo está el sabor personal y no institucional del evento. 

“A diferencia de la mayoría de los festivales de órgano, presentamos a estos ejemplares no solamente como instrumentos de concierto, sino como parte de un universo cultural mucho más amplio que incluye tanto a las iglesias como a sus comunidades, su historia local y sus regiones geográficas”. 

Año con año, el Festival Internacional de Órgano Histórico atrae a organistas profesionales, a organeros, restauradores, escritores, expertos en arte e historia mexicana, profesores, artistas y sobre todo, amantes de la música y la cultura oaxaqueña en general; incluso, algunos asistentes a ediciones pasadas del Festival del IOHIO, dijeron que es considerado como “una experiencia que cambia la vida”.

Otro de los atractivos para quien decida vivir este festival, será la oportunidad para organistas, de tocar el órgano de San Matías Jalatlaco y para los organistas mexicanos de participar en un concierto colectivo en Santa María Tamazulápam y como un plus, una visita guiada por el sitio arqueológico de Monte Albán.