'Porgy y Bess': ¡La ópera!

La estupenda reseña de la ópera de George Gershwin, autoría de Carina Pérez García (publicada en el periódico Noticias Voz e Imagen, 25/01/2020) que se verá y escuchará en el teatro Macedonio Alcalá este sábado es una invitación para asistir por varias razones. La base de la ópera es la novela Porgy de DuBose Heyward quien la publicó en 1925. Luego Dorothy Heyward, dramaturga esposa de DuBose, realizó la adaptación para el teatro, aunque ya DuBose y Gershwin se encontraban tratando sobre la posibilidad de componer la música para una ópera, lo que finalmente ocurrió con el título de Porgy and Bess.

Se cumplen en esta ópera todas las cualidades del género: una combinación de la música y el teatro, una historia, en este caso de un novelista que produjo una gran conmoción en su época. Gershwin también aportó su cuota de impacto social porque eligió como actores a cantantes negros. Es oportuno mencionar que entre la novela y la ópera hay algunas diferencias de gran importancia. La novela es una narración habitualmente en prosa, con los rasgos propios del género; en cambio un libreto de ópera tiene una estructura narrativa frecuentemente poética. Incluso hay óperas cuyo texto es un extenso poema. La música también adquiere rasgos peculiares, grandiosos.

Aunque se trata de canto, difiere de las canciones en general. Si el canto aporta un contenido temático acorde con el drama, la música comparte el mismo dramatismo y adopta cualidades que identifican a cada personaje o a cada afecto. El nombre de “drama lírico” con se definió a la ópera resulta entonces muy apropiado. Pues bien, en Porgy y Bess se disfrutará de varias “lecturas”: el canto tiene características específicas para cada personaje, como para Crown, pareja de Bess, hombre con rasgos típicamente del “machoman”; es dominante, autoritario, violento.

Un amo, y su canto refleja esos rasgos al grado de producir gran antipatía. Lo mismo ocurre con Sportin´ Life, comenzando por el nombre para un vendedor de droga, propiamente anómico, cobarde y deseante de Bess, también. Su canto es como él, a veces seductor, a veces ridículo, a ratos repulsivo y odioso. Clara, que es la esposa del marino Jake, como mujer piadosa y profundamente religiosa, entona cantos que son “spirituals”, que Gerswin compuso ex profeso. Y qué decir de los representantes, auténticos o suplantadores, de la autoridad, blancos o de color; su canto está entre el
canto enfático y el recitativo, con parlatos breves, muy estrechamente unidos a las actitudes y gestos de los personajes, que resultan odiosos.

Por su parte Bess, la mujer objeto del deseo masculino, sometida al macho y a las drogas, muestra un canto ambivalente, debatiéndose entre la decisión de librarse de tantos males y la debilidad que la hace caer cada vez. Gershwin tuvo la intención y el logro de componer canciones de corte folclórico dentro de las reglas de la música académica del más alto nivel.

Así pueden disfrutarse la música y la actuación en todo momento. Otro aspecto importante es el sociológico: el contexto es un estado sureño con una población marginada, con enorme dificultad para obtener sus medios de vida, sometida a un colonialismo vivido por los pueblos conquistados o las personas traídas como esclavas, al que se agrega un “colonialismo interno”, como se dice hoy, ejercido por sus propios compatriotas. Todos esto en una nación que vivía en la Época de oro, antes de la gran depresión. Y qué decir de los grandes actantes, como el amor, que el fondo  articula la acción de los personajes: el de Porgy, el discapacitado que vive como limosnero y a veces de momento de suerte en el juego de dados, cuya “filosofía de la vida” es que él que no tiene nada, en realidad tiene todo como nada.

También expresa su sentido trágico de la vida al expresar que quien es un discapacitado no tiene derecho al amor de una mujer. Sin embargo, resulta el personaje más consistente como se ve en sus actos, en su creencia y en la constancia de su canto, con la tesitura del bajo. Está también la ambición por el dinero en Sportin´Life o en el “divorciador”; el sacrificio de las mujeres, en el hogar, por la familia, por el esposo.

En fin, Porgy y Bess es una gran ópera. La primera gran ópera norteamericana. Y todavía habría mucho que hablar de George Gershwin o de DuBose Heyward y Dorothy Heyward, y del baila y la danza, también presentes en la obra.

¿Cuándo y dónde?
Viernes 31 de enero, a las 18 horas, en la Fonoteca Eduaro Mata, en Avenida Benito Juárez 203, Centro. *(Charla de ópera, a cargo de César Mayoral).
Sábado 1 de febrero, a las 11: 55 horas, en el Teatro Macedonio Alcalá.