ONU pide a México no repatriar a migrantes en riesgo de persecución

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LA OFICINA EN MÉXICO DEL ALTO COMISIONADO DE LA ONU exhortó al gobierno preservar la unidad de las familias migrantes y asegurar la no repatriación de los centroamericanos que enfrenten riesgos de persecución.

La oficina en México del Alto Comisionado de la ONU exhortó al gobierno preservar la unidad de las familias migrantes y asegurar la no repatriación de los centroamericanos que enfrenten riesgos de persecución.

Además, pidió que se les brinde acceso a su procedimiento de asilo en caso de requerirlo, por lo que la ONU, la agencia para los Refugiados (ACNUR), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la UNICEF reiteraron su compromiso en apoyar a las autoridades mexicanas a cumplir esas tareas.

Además, se pronunciaron en contra del operativo de la Guardia Nacional para impedir el paso de migrantes centroamericanos, pues tuvo un impacto en la niñez y en las personas en situación de vulnerabilidad.

Recordaron que México tiene derecho de controlar la entrada de extranjeros, pero sin el uso excesivo de la fuerza.

Desde el 16 de enero, decenas de migrantes centroamericanos, en su mayoría de Honduras, llegaron a la frontera entre México y Guatemala en busca de llegar a Estados Unidos.

Elementos de la Guardia Nacional iniciaron un operativo en Chiapas para impedir que los cerca de mil migrantes que lograron ingresar al país, a través del Río Suchiate, siguieran su camino a Tapachula.

Sin embargo, cuando los migrantes llegaron a la zona del cerco, los agentes presuntamente lanzaron gas lacrimógeno, lo que ocasionó que se dispersaran.

Además, una comisión de la caravana migrante envió una carta al presidente Andrés Manuel López Obrador en la que se comprometieron a mantener el orden en caso de que se les permita el paso por el puente Rodolfo Robles, que conecta las ciudades de Tecún Umán, Guatemala, con Ciudad Hidalgo, México.

De acuerdo con el Presidente la presencia de los elementos de la Guardia Nacional es para hacer respetar la ley, pero aseguró que no se violarán los derechos humanos y se dará acceso a los programas sociales y bolsa de trabajo.

ENTRE GASES Y GOLPES DESMANTELAN LA CARAVANA MIGRANTE

En medio de golpes y gas pimienta, elementos de la Guardia Nacional (GN) y el Instituto Nacional de Migración (INM) desmantelaron la caravana migrante 2020, integrada por más de un millar de hombres, mujeres y niños principalmente de Honduras, Guatemala, El Salvador y Nicaragua, quienes por la madrugada ingresaron de forma irregular a territorio mexicano.

A las 5:30 de la mañana del jueves, el contingente logró cruzar caminando el río Suchiate que divide a México con Guatemala, aprovechando el bajo nivel de agua y la falta de vigilancia de la Guardia Nacional y el Instituto Nacional de Migración.

Sin consumir alimentos y llevando consigo botellas de agua y sus pocas pertenencias en mochilas que colgaban en la espalda, los integrantes de la caravana que hace 10 días salieron de San Pedro Sula, Honduras, iniciaron la caminata avanzando ocho kilómetros durante seis horas por la carretera de Ciudad Hidalgo con dirección a esta ciudad. Eran seguidos por seis patrullas con agentes antimotines de la Guardia Nacional, el Instituto Nacional de Migración y varios camiones vacíos.

Un kilómetro antes de llegar al poblado de Frontera Hidalgo el contingente decidió tomar un descanso bajo la sombra de árboles, hasta donde llegó el director de la organización Dignificación Humana, Luis Rey Villagran, para entregarles supuestos formatos de solicitudes de refugio. Se dijo a los migrantes que sí presentaban ese documento ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) podrían solicitar la condición de refugiados y evitar la deportación en caso de ser asegurados.

Dos horas después, una comitiva encabezada por las titulares en Chiapas de la COMAR, Alma Delia Cruz, y del INM, Paola López Rodas, sostuvieron una reunión con el representante de la caravana, José Luis Morales. Informaron a los extranjeros que tenían que entregarse de forma voluntaria a las autoridades migratorias y ser trasladados a cualquiera de las sedes migratorias, para un ingreso ordenado, regulado y seguro.

“Nosotros vamos a respaldar a las personas que soliciten refugio en el país y daremos el seguimiento al procedimiento. Yo soy la representante de la COMAR y el ofrecimiento es que se sientan seguros que se seguirá el procedimiento del reconocimiento de la condición de refugiado”, explicó la funcionaria federal.

Insistió en que tenían que abordar los autobuses de forma voluntaria para que se realizara el registro de los migrantes en las sedes migratorias para un ingreso ordenado y seguro.

Migrantes sitiados por la Guardia Nacional

A unos 150 metros de donde se resguardaban los migrantes de los fuertes rayos del sol, unos 300 agentes de la Guardia Nacional, Policía Federal y del Ejército Mexicano sitiaron el lugar para impedir la fuga de los “sin papeles” que tenían como objetivo llegar a los Estados Unidos.

También había unos 15 autobuses y combis conocidas como “perreras” del INM, así como ambulancias con paramédicos de Protección Civil del Estado.

Los elementos que portaban cascos, toletes y escudos realizaron una valla humana, mientras personal de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y del Alto Comisionado de las Naciones Unidas (ONU) tomaban nota del movimiento que realizaban.

Poco después de las 15:00 horas, la Guardia Nacional avanzó hacía el contingente de hombres, mujeres y niños, a quienes lanzó en la cara gas pimienta para someterlos.

En medio del llanto, crisis nerviosa de mujeres y niños que se desmayaban por la deshidratación, falta de alimento y ardor del gas pimienta; en dos horas los migrantes fueron sometidos y subidos a los autobuses.

“Nos gasearon y andamos con niños”, decía Yesenia, quien viajaba con su esposo y su bebé; mientras eran conducidos a los autobuses por agentes migratorios.

“A mi hijo lo hirieron, no hicimos nada, nos echaron gas en la cara, no somos delincuentes, venimos huyendo de la delincuencia, a mi hijo me lo quieren matar”, señalaba una mujer de Guatemala en medio del llanto.

Paramédicos también atendieron en el piso a mujeres desmayadas y otras en shock.

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