Barrio de la China, de zona de abolengo a letrina pública

Ana Lilia PachecoAna Lilia Pacheco

Los vecinos señalan que hay cantinas que a pesar de que cierran a las 23:00 horas, siguen haciendo ruido durante la noche.

Vecinos del Barrio de la China, cuna de las chinas oaxaqueñas que mantiene un legado cultural en las fiestas de la Guelaguetza, se encuentran en la actualidad abandonados por las autoridades.

Sus calles lucen deterioradas, inseguras y malholientes. 

Con olor a orina y reputación de zonas peligrosa por los constantes asaltos, en gran parte debido a la falta de luminarias y vigilancia policiaca. 

La vía pública se ha convertido en "sanitarios al aire libre". 

Vecinos manifestaron que a pesar de estar a cinco cuadras del zócalo capitalino, con un gran número de comercios en ese cuadrante, tanto autoridades como la ciudadanía,han olvidado que también hay casas habitación cuyos dueños se niegan a acostumbrarse a las peleas, malos olores y robos que en el lugar imperan.

De acuerdo con los pobladores, desde hace seis meses las calles de Díaz Ordaz y Arista carecen de alumbrado público, pues a pesar de que las cambiaron, las nuevas sólo sirvieron por 15 días, por lo que afirman que se han convertido en “boca del lobo”.

Detallan que en la Cuarta Calle de Arista han escuchado cómo cristalean los carros y asaltan a los transeúntes, por lo que han solicitado un módulo de policía para "apaciguar" la desbordada inseguridad en la colonia.

Afirman que las únicas luces que hay en las calles son las que los vecinos tienen al frente de sus casas, sin embargo, incluso a algunos les han robado los focos, por lo que prefieren no reemplazarlos y dejar la zona "a oscuras".

“Queremos que sea un ambiente donde no debes estar viendo si pisas heces fecales, vómito u orina, pues todas las mañanas pasan los niños con sus mamás y deben estar brincando para no embarrarse”, señala.

Zona de cantinas y prostitución

“A éste cuadrante del Centro Histórico la gente ya lo tiene etiquetado como peligroso, que hay cantinas, prostitución; ya tienen comprada esa idea, pero se olvidan que también habemos vecinos”, reclaman.

Relatan que en ocasiones deben discutir con la gente, sobre todo con taxistas foráneos, pues se orinan en las calles del barrio, principalmente en la Cuarta de Arista. 

“Como no hay baños en la ciudad, solo en las gasolineras. Creo que la sociedad nos debe ayudar a cuidar esta parte de la ciudad”, invitan.

Los vecinos señalan que hay cinco cantinas en la zona y hay una en particular que les causa dolores de cabeza.

El bar que se encuentra en la Cuarta Calle de Arista, y relatan abre desde las 4 de la tarde y a pesar de que cierran al público a las 11 de la noche, aún con las puertas cerradas continúan haciendo ruido; incluso han escuchado que se pelean dentro del establecimiento.

Agregan que son los clientes de esa cantina los que al salir se orinan en la calle, que en ocasiones lo hacen a pesar de que esté la policía vigilando el área.

“Hay otras cantinas que sí respetan sus horarios, por ello, solicitamos que se investigue si tienen papeles en regla e invitarlos a respetar. Sabemos que debemos aprender a convivir con ellos, pero también ellos con nosotros para que podamos llevar un ambiente de respeto”, recalcan los vecinos.

Además, relatan que hay turistas que se pierden cuando visitan el Mercado de Artesanías y llegan a estas calles, “y se topan con todo esto que en Oaxaca no lo podemos ocultar pero sí cambiar; por eso los vecinos queremos rescatar ese cuadro de la ciudad”.

No están dentro de los proyectos

Los vecinos lamentan que el barrio no se beneficia con algunos proyectos que se han realizado en el Centro Histórico, “como la vez que se colocaron luminarias subterráneas, llegaron hasta la Tercera Calle de Arista y aquí ya no pasaron”.

También recuerdan que se pintaron las calles, pero sólo llegaron hasta la calle de J. P. García, “no sé por qué se quedaron hasta J. P. García. Queremos que sepan que habemos vecinos. Deben mirar las necesidades que hay. Que nos tomen en cuenta para cualquier proyecto”, solicitan.

“Somos gente que trabajamos y tenemos derecho a una vida digna, las consecuencias son para nosotros” finalizó una vecina.

El barrio

El Barrio de La China comprende desde el mercado 20 de Noviembre hasta las calles de Nuño del Mercado, Mier y Terán, así como Trujano.
Cuentan algunos locales que el Barrio de La China lleva este nombre porque aquí vivían los alfareros que hacían monitos con ojos rasgados. Dichos monitos eran popularmente conocidos como los chinitos.